ANGUSTIA EPISTEMOLOGICA EN EL SER

EPISTEMOLOGICAL ANGST IN BEING

Liliana Andrea Calderón GARZÓN

sciencespijournal@gmail.com

Articulo

La angustia se signa en la entrada de la certidumbre

por la puerta del sufrimiento

J. Lacan

 


Recibido: 28/04/2014

Aprobado: 05/05/2014



RESUMEN: Es un análisis sobre cómo la cultura, directamente incide en el comportamiento y cómo se expresa con el lenguaje.

PALABRAS CLAVE: Angustia, ser, cultura, personalidad, lenguaje.

SUMMARY: An analysis of how culture directly affects the behavior and how it is expressed with language.

KEYWORDS: Anguish, being, culture, personality, language.

En los últimos años me he dedicado a entender; que produce a aquellas instancias al ser a reaccionar cómo lo hace, las evasiones, los silencios, los ataques verbales, todas las manifestaciones conscientes y las que no lo son en un momento específico.

Sobrellevan a hacer referencia de que son una afirmación de nuestra cultura, pero ¿Cuáles han sido los signos que han desligado a que la cultura, genere niveles de comunicaciones como estos? Y para ser sincera no van a alcanzar las palabras para responder ahora.

Comprender sobre percepción y más errónea, a la final no nos hace mejores observadores. Hablar de xenofobia[1], no minimiza las agresiones de otros a nivel personal o profesional. Crear puentes, no es garantía de que otros quieran caminarlos, o se sientan seguros con ellos.

Asimilar y discernir sobre ¿cómo  están afectando a nivel individual ciertos factores que llevan a desencadenar trastornos de ansiedad o pánico? No hace que quienes los padecen se sientan comprendidos o tan siquiera vean que aquello que se expone, no es más que el reflejo de que hay salidas, aunque no siempre todas son confiables, pero eso no muestra que no haya respuestas, solo hay que encontrar los símbolos. (Calderón, 2008) 

Es claro que la cultura marca al ser[1] y eso determina a la personalidad, pues ha provocado vivencias subjetivas de desamparo a niveles tan extremos, que llevan a lo que hoy es nuestro lenguaje y quien mejor que (Saussure, 1987) para expresarlo.

Cualquier persona cree ser tan experto, en el área de la psicología para comprender, el lenguaje a todos los niveles y en especial el corporal.

Eso es precisamente  lo que ha llevado a que la certeza; sea precisamente el camino directo del daño emocional del otro, en muchos sentidos; entre ellos, a pensar que se sabe sobre lo que ese otro necesita, sin darle la oportunidad de informar y por lo tanto una comunicación unilateral.

Tácitamente establecemos acuerdos que nos representan y llevan a la sociedad  al lenguaje y a construir roles y con él, nos identificamos de tal forma que nuestras experiencias se fundan y eso corresponde a sentir y ser.

En este caso; el hablante ha aprendido a dirigirse y hablar sin dar el paso al oyente. Y eso lleva a un dialogo monologal, pero eso que función lleva a nivel social, si para ello debe ser dialógico. Pues la comunicación no se fundamenta solo con el mensaje entre dos o más personas.

El lenguaje es toda una estructura que permite construir el mundo (Calderón, 2008)[2] que no es sencillo de decodificar y que por lo tanto, no es simple a la vista de todos.

De existirlo la cultura podría ver, como modelos todos los signos definidos y estructurados[3]. Pero las otredades, velamos y develamos dependiendo de nuestros elementos perceptuales y eso hace que cualquier análisis termine por ser subjetivo. Y a la cultura, delicada y especial en conocimiento, porque no todo está prestablecido.

Pero es el hastió contemporáneo[4]. Quien en este caso en particular ha conducido y cambiado a la angustia, que en primera instancia; es una brújula para indicar lo que es real de lo que no (Lacan)[5] y con la cual nos permite tomar decisiones importantes y entre ellas el lenguaje como medio, no de comunicación sino de expresión.

Para Sartre la angustia es el sentimiento más importante del ser. Porque nos permite darnos cuenta de lo que somos y vamos a ser. Nos permite salir y huir lo más rápido posible, o actuar frente a los acontecimientos. Es decir que él, como tal debe sobrevenir a la conciencia por salud, el significante radica en lo que lo convertimos y eso lleva a raíces más profundas.

Esencialmente, porque hoy nos encontramos en desacuerdo con la raíz y fundamento de la vida, y eso es más difícil que, sentirse en conflicto con las convenciones sociales, y; es lo que concibe que la angustia tome una connotación distinta y se transforme en otro sentir, e inhiba al ser en todas sus dimensiones. 

 

El ser humano se ha vuelto hostil hacia la vida desde consigo mismo, en adelante, y eso genera diferentes manifestaciones.

Una de ellas como diría Nietzsche son las “moscas venenosas” aclaro, en algunos, no en todos; pero eso no significa que tengamos que convertirnos en “matamoscas” como diría nuestro amigo el filósofo, porque como él lo expresa no hay sabiduría ni nobleza, en ello; para tan siquiera considerarlo. Debido a que su reacción es tan solo una prueba de lo ínfimo que se siente.  

En otros casos y es significativo, la angustia al transformarse en miedo domina, y se instaura, y como tal tiene el control del ser. Y se torna serio y valioso, debido a que con él, iniciamos las perdidas. Los tiempos y los espacios son lo primero. 

Sea como fuere, la inhibición reúne a la angustia, y la llena de emoción, turbada, difusa y ambivalente. En una sociedad de comunicación unilateral. Sin sentido ni propósito, para expresar afecto, en apariencia. Pues al invertirse los significantes se hacen intimidantes las más mínimas manifestaciones. 

Pero aun ahí no es más que una explicación superficial, porque el camino a recorrer es mucho más denso y lleno de matices, y solo nos conduce a algo un tanto doloroso, que es en medio de los silencios 

Lo cierto radica en que, es difícil creer en el otro, y no se trata de forzar al otro nuestras posiciones; porque no conlleva a ningún punto excepto a un fin útil nuestro. Y nos aleja nuevamente. Esforzarnos en dar explicaciones tampoco es funcional, las personas no quieren oír argumentos, cómo por qué somos humanos y erramos. 

En medio de todo, aún se encuentran personas que se esfuerzan en no desfallecer en el intento, por aportar por una sociedad de corte más humana, política y sostenible. 

Aunque aún no es fácil escuchar, es posible darle el beneficio de la duda y a todos ellos les proporciono, un espacio amigo, por una sociedad menos antagonista y aunque el camino no es afable, siempre es probable mejorar la comunicación e invertir los significantes, y así, algún día no tan lejano, podamos evitar que esto continúe.  


Bibliografía

Fromm E (2004) El amor a la vida. Ed. Paidós. España

Fromm E. (1990). Lo inconsciente social. Ed. Paidós. España

Freud S. (2006). El malestar en la cultura Alianza Editorial. España

Lacan J. (1995). Seminario 4. El significante en lo real. 20 de marzo 1957. Ed. Paidós. España

Lacan J. (2006). Seminario 10. La angustia. Ed. Paidós. España

Lotman Y. (1979)      Semiótica de la cultura, Madrid: Cátedra

Lotman Y. (1996). La semiosfera. Madrid: Catedra

Lotman Y. (1999). La cultura y explosión: lo previsible y lo imprevisible en los procesos de cambio social. Barcelona: Gedisa

Maldavsky D. (2004). Investigación psicoanalítica del lenguaje. Lugar Editorial. Argentina.

Nietzsche F. (2004). Así hablo Zaratustra. Mestas Ediciones. España

Sausurre F. (1987). Curso de lingüística en general. Ed. Alianza. España

Serrano S. (1980). Signos, lengua y cultura. Ed. Anagrama. España

Otros artículos.

Calderón L. En medio de los silencios. Obra en edición 

Notas pie de página

[1] Conferencia presentada en el marco del I Congreso Internacional de Psicología y Educación. Ciudad de Panamá. Octubre 7 al 10 de 2010. ISBN: 978-9902-89-0-3

[2] Freud S. Malestar de la cultura.

[3] Calderón L.  En medio de los silencios. Obra en edición.

[4] Lotman Y, 1999. La cultura y explosión: lo previsible y lo imprevisible en los procesos de cambio social. Barcelona: Gedisa

[5] Fromm E. El amor a la vida. (pp. 23 33)

[6] Lacan J. Seminario 10