CYBERBULLYING: VICTIMIZACIÓN EN ADOLESCENTES ESCOLARIZADOS

CYBERBULLYING: VICTIMIZATION IN ADOLESCENT STUDENTS

Víctor Manuel díaz Mónica Castillo.                 Ana Díaz (México)

victor_d_otiz@hotmail.com

Investigación


Recibido: 28/05/2015

Aprobado: 09/06/2015



RESUMEN: Además de compartir un espacio físico con sus pares, los adolescentes también comparten y se relacionan a través del ciberespacio. En la interacción que se da entre los adolescentes a través de los medios electrónicos se ha detectado la presencia de fenómenos que se dan normalmente fuera de estos medios, entre ellos el Bullying. El Cyberbullying se da exclusivamente en la interacción a través de medios electrónicos y se identifican dos patrones de comportamiento: agresión y victimización. Los objetivos de este estudio son 1) detectar el nivel de victimización de adolescentes escolarizados, y 2) identificar la diferencia de modalidad de victimización de acuerdo al género. Se evaluó a una muestra de 155 estudiantes de secundaria con una edad media de 13.04 (DE=1.16) usando la subescala de Cyberbullying víctimas de la Escala de Victimización. Se analizaron los niveles de victimización y se procedió a comparar por grupos de acuerdo al género usando la prueba T de Student. Se encontró que no existen diferencias significativas en las medias que presentan ambos grupos tanto en la modalidad de móvil como en la de Internet.  

PALABRAS CLAVE: Cyberbullying, Victimización, Adolescentes, Bullying, Internet.

SUMMARY: In addition to sharing a physical space with their peers, teenagers also share and interact through cyberspace. In the interaction that occurs among teenagers through electronic means it has detected the presence of phenomena that usually occur outside of these means, including Bullying. The Cyberbullying occurs exclusively on the interaction through electronic means and two patterns of behavior are identified: aggression and victimization. The objectives of this study were 1) to detect the level of victimization of school adolescents, and 2) to identify the difference in type of victimization by gender. We evaluated a sample of 155 high school students with an average age of 13.04 (SD = 1.16) using the subscale victims Cyberbullying Victimization scale. Victimization levels were analyzed and proceeded to compare groups according to gender using the Student T test. We found no significant differences in mean both groups that have both mobile mode and the Internet.

KEY WORS: Cyberbullying, Victimizatión, Teenagers, Bullying, Internet.

INTRODUCCIÓN 

Actualmente la investigación  sobre el Bullying relaciona la violencia escolar con causas específicas individuales y sociales.

Socialmente se asocia a cuestiones políticas y desigualdades económicas. Individualmente se asocia con patologías mentales, consumo de drogas y delincuencia (Varela & Lecannelier, 2010).

Actualmente se ha definido el Bullying como un tipo de violencia caracterizado por el uso intencional y reiterativo de violencia para intimidar entre pares, que se manifiesta de manera unidireccional donde la víctima no puede salir de la agresión (Lecannelier, 2007; Olweus, 1999, 2004; Rigby, 2002; Smith, 2004).

 Con el uso de las redes sociales que es cada vez mayor entre los estudiantes, ha surgido otro tipo de violencia escolar conocido como Cyberbullying (agresiones en línea, ciberacoso o acoso electrónico) donde cada vez es mayor el uso de los medios tecnológicos para amenazar, excluir o rechazar a una o más víctimas. En el Cyberbullying se utiliza celular,  videos, documentos, fotografías, correos electrónicos, web, entre otros con el fin de agredir a las victimas Raskauskas & Stoltz, 2007; Kowalski, Limber & Agatston, 2010; Smith, Mahdavi, Carvalho & Tippet, 2006.

El género de los involucrados en el Bullying afecta la prevalencia y la forma en que se ejerce la violencia escolar según investigaciones recientes. Esbensen & Carson (2009) informa que los hombres que pertenecen a minorías son más victimizados que las mujeres, Craig et al. (2009) afirma que los hombres agreden y son agredidos más que las mujeres. Otros estudios de la forma en que se ejerce la violencia escolar confirman que la violencia relacional es la más ejercida por las mujeres. Existen investigaciones que arrojan datos donde se comprueba que la violencia masculina se da más por el maltrato directo entre pares (Carbone-Lopez, Esbensen & Brick, 2010; Crick & Bigbee, 1998).

 

BREVE REFERENTE HISTÓRICO DEL CYBERBULLYING

Los adolescentes hacen uso frecuente de internet para actividades tales como la comunicación con los amigos, la búsqueda de información para tareas escolares y la descarga de música. Investigaciones recientes (por ejemplo, McQuade y Sampat, 2008) sugiere que casi todos los jóvenes en la escuela media y secundaria con acceso a una computadora en casa o en la escuela utilizará el Internet y que esto representa un aumento rápido en la última década. 

Se estima que en los Estados Unidos más de 13 millones de niños y adolescentes de entre 6 a 17 fueron víctimas de acoso cibernético (Crimen de la lucha: Invest in Kids, 2006). 

McQuade y Sampat, (2008) mencionan que un número significativo de los jóvenes informan que han acosado a alguien en línea. La investigación ha identificado las características de los jóvenes que son acosados cibernéticamente, así como las consecuencias de tal acoso. 

En general, el acoso cibernético involucra enviar o publicar texto y / o imágenes perjudicial o cruel a través de Internet u otros dispositivos de comunicación digitales, como teléfonos celulares. El ciberacoso puede ocurrir en los sitios web personales o puede ser transmitida a través de correo electrónico, sitios de redes sociales, salas de chat, foros, mensajería instantánea, o teléfonos celulares. El ciberacoso ocurre con mayor frecuencia cuando los adolescentes están en casa, pero también puede tener lugar durante la escuela.

Tipos de acoso cibernético

La mayoría Cyberbullying cae en una o más de las siguientes categorías:

Violento: peleas en línea utilizando mensajes electrónicos con lenguaje violento y vulgar

El acoso y el acecho: enviar mensajes repetidamente crueles, constantes, y / o mensajes amenazantes

Denigración: Enviar o publicar chismes o rumores acerca de una persona para dañar su reputación o amistades

Suplantación: Entrar en la cuenta de correo electrónico de alguien y utilizarlo para enviar el material violento o embarazoso para los demás

El engaño: Involucrar a alguien en la mensajería instantánea, él o ella, engaña para que revelen información confidencial, y expedición de que la información a los demás

Exclusión: excluir intencionalmente a alguien de un grupo en línea

REDES SOCIALES Y CYBERBULLYING 

“El Bullying ha sido objeto de estudio desde finales de los años 70 y principios de los 80 en países como Noruega y uno de los pioneros ha sido Dan Olweus (1983, pp. 13), quien lo define como una conducta de persecución física y psicológica que realiza un alumno hacia otro, el cual es elegido como víctima de repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a las víctimas en posiciones de las que difícilmente pueden salir por sus propios medios”.

El rápido avance de las TIC como internet, celulares, videojuegos, etc.,  es factor importante en el surgimiento del Cyberbullying o acoso digital según Willard (2004:1).

Willard (2004) define el Cyberbulllying, como el envío y posteo de textos o imágenes dañinas o crueles en Internet u otros medios digitales de comunicación. Manson (2008) añade que el acoso lo puede realizar un individuo o un grupo de modo deliberado y repetitivo: “El Cyberbullying se define como el uso de la información y comunicación a través de la tecnología que un individuo o un grupo utiliza deliberadamente y de manera repetida para el acoso o amenaza hacia otro individuo o grupo mediante el envío o publicación de texto cruel y/o gráficas a través de los medios tecnológicos.”

Según esta autora, en el fondo el Cyberbullying es un modo disimulado de acoso verbal y escrito. Los acosadores hostigan a sus víctimas a través de dos medios (computadora y móvil). A través de la computadora, el afectado recibe mensajes acosadores en el e-mail, en el Messenger. Le publican post obscenos, insultos en chats. Incluso el acosador/es pueden crear blogs o websites para promover contenidos difamatorios.

La naturaleza móvil de las nuevas tecnologías hace que las víctimas no tengan un respiro y así el Cyberbullying es una forma de violencia invasiva que hostiga a los estudiantes que incluso no están en la escuela. Por tanto, y como no ocurría en el Bullying tradicional, el hogar ya no es un lugar de refugio para la víctima: sigue recibiendo SMS o mails (Slonje y Smith, 2008; Li, 2008; Mason, 2008).

Existen otros rasgos que diferencian el acoso tradicional y el digital (Heirman y Walrave, 2009; Slonge y Smith, 2008: 148; Li, 2006: 159; Li, 2008: 225; Ybarra y Mitchell, 2004):

Amplitud de la potencial audiencia. Cuando alguien cuelga una foto o un vídeo con la intención de herir a una persona, la audiencia que puede ver ese material puede ser muy grande. En el acoso tradicional, los espectadores de las agresiones eran grupos más pequeños. La capacidad potencial de las nuevas tecnologías para llegar a infinitas audiencias es una característica sólo aparece en el Cyberbullying en comparación a otro tipo de acoso. No obstante es importante advertir que sólo en casos extremos el Cyberbullying rebasa el nivel local para llegar a una audiencia masiva como el caso del chico de Star Wars (Heirman y Walrave, 2009).                                 Smith (2008) observa que los adolescentes valoran el impacto de la agresión por el medio que se lleva a cabo. En su estudio, encontró que el uso de imágenes y videos tenía un mayor impacto negativo sobre las víctimas en comparación, por ejemplo, con el chat. El SMS, mail y website bullying se situaban al mismo nivel que el acoso tradicional. Para el autor, atribuye las repercusiones negativas del acoso con archivos de imágenes y vídeo a su facilidad para llegar a una vasta audiencia.

Invisibilidad o anonimato. El acoso digital no se realiza necesariamente cara a cara ante la víctima. Por tanto, el acosador puede sentirse menos culpable e incluso ignorar o no ser consciente de las consecuencias causadas por sus acciones. Sin la respuesta directa de sus actos puede haber menos oportunidades para el remordimiento y menos oportunidades para intervenir o solucionar el problema.  El anonimato no es una característica nueva en el ámbito del acoso digital ya que siempre han existido casos de Bullying tradicional donde el acosador actuaba sin mostrar su identidad. No obstante, la facilidad con la que se actúa en el anonimato o con falsas identidades en la esfera de las nuevas pantallas hace que este atributo tome mayor relevancia. 

Kowalski, Limber y Agatston (2008) señalan que los adolescentes creen que el anonimato puede favorecer el Cyberbullying ya que el acosador tiene menos probabilidades de ser cogido. Parece, por tanto, que los jóvenes prefieren actuar a través de las nuevas pantallas en detrimento del acoso tradicional. 


PARTICIPANTES

Participaron 155 estudiantes de secundaria 62 hombres (40%) y 93 mujeres (60%). De estos, el 41.3% se encontraba inscrito en el primer año, 32.2% en el segundo y el 26.5% en el tercero. El método de selección utilizado incluyó el total de los jóvenes inscritos en el plantel y únicamente fueron descartados aquellos que no contestaron en su totalidad los cuestionarios, es decir, cinco estudiantes. La invitación para participar fue anónima y tras expedir una carta de consentimiento informado dirigida a los padres de familia dado que todos ellos eran menores de edad.

Tabla1. Descripción de la muestra

 

 

Mediana

Media

DE

Edad

13

13.04

1.16

 

 

INSTRUMENTOS 

El instrumento seleccionado para efectuar ésta investigación fue la subescala de Cyberbullying Víctimas misma que forma parte de la Escala de Victimización a través del teléfono móvil y de Internet (CYB-VIC, Buelga, Cava y Musitu, 2012). Dicha subescala cuenta con 18 (8 de móvil y 10 de internet) ítems y se diseñó para su uso en poblaciones de 11 años o más.  

Individualmente, la subescala de victimización a través del teléfono móvil tiene un coeficiente de fiabilidad (alpha de Cronbach) de 0.76 y la subescala de victimización a través de Internet de 0.84 (Buelga, Cava y Musitu, 2010). 

Antes de llevar a cabo los análisis correspondientes a los objetivos de este estudio, se analizó la consistencia interna de la escala y subescalas. Se obtuvo un valor de alfa de Cronbach de 0.87 como consistencia interna de los 18 ítems de la subescala completa. Se analizó también los valores de alfa de Cronbach para cada una de las subescalas derivadas, obteniendo  0.72 para los ítems (8) relacionados con la victimización a través de aparatos móviles y 0.80 para los ítems (10) relacionados con la victimización a través de Internet. 

 

PROCEDIMIENTO

En primera instancia se llevó a cabo la autorización del proyecto de investigación, donde se realizó una entrevista con la directora del plantel y equipo de asistencia educativa para exponer los objetivos de la investigación, describir los instrumentos de evaluación, solicitar su permiso y promover su colaboración. Posteriormente se obtuvo la autorización de los padres, madres o representantes legales de los estudiantes mediante la firma del consentimiento informado. 

La aplicación de los instrumentos se realizó en los grupos de primero, segundo y tercer nivel de secundaria durante el horario clase. Los instrumentos fueron aplicados por personas externas a la escuela, y los alumnos respondieron en forma anónima, pre indicando grupo al cual corresponden así como sexo y edad. 

En las sesiones de aplicación (3 sesiones de 50min) del instrumento de evaluación se informó a los estudiantes del carácter voluntario, anónimo y confidencial del estudio así como los objetivos del mismo. Las hojas de respuesta de la Escala de Victimización fueron codificadas e introducidas en una base de datos para su tratamiento con el paquete estadístico SPSS (Versión 15.0).

 

 

RESULTADOS Y ANÁLISIS

El grado de victimización encontrado a un nivel general, es decir, considerando a toda la muestra se puede ver en la tabla 2. Como se observa, los estudiantes reportaron un mayor grado de agresiones a través del internet a un nivel general y también al ser agrupados por sexo.

Tabla 2. Puntajes por subescala

Subescalas de Victimización

Mediana

Media

D.E

Rango posible

Móvil

 

10.58

3.09

 

Internet

 

12.45

3.52

 

 

Por último, en relación con el tercer objetivo planteado, se realizaron análisis comparativos usando la prueba T para grupos independientes. Se usó este análisis con el fin de ubicar diferencias vinculadas al sexo de los participantes.

Tras realizar la comparación de los resultados de cada una de éstas subescalas por sexo, objetivo principal de ésta investigación, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas que revelaran una mayor incidencia en hombres o mujeres (tabla 2). La comparación a un nivel general, es decir, considerando ambas subescalas, del tipo de victimización vivido por parte de los estudiantes tampoco arrojó diferencias vinculadas al género: T=1.23, p=.118

Tabla 3. Diferencias por sexo en el tipo de victimización vivida.

 

Media

D.E.

Comparación por sexo

Subescala móvil

Hombres

Mujeres

 

10.22

 

3.44

 

T=1.189, p=.23

10.82

2.83

Subescala Internet

Hombres

Mujeres

 

12.06

 

3.08

T=1.136, p=.25

12.72

3.78

 

De acuerdo a los autores ambas subescalas discriminan en función del género, siendo mayor la victimización de las chicas tanto a través del teléfono móvil como de Internet (Buelga, Cava y Pons, 2009).

Por último, en relación con el tercer objetivo planteado, se realizaron análisis comparativos usando la prueba T para grupos independientes. Se usó este análisis con el fin de ubicar diferencias vinculadas al sexo de los participantes. 


CONCLUSIONES

Éste estudio fue realizado con el objetivo de comparar el tipo de victimización vivida por estudiantes a nivel de secundaria de acuerdo a su sexo. A diferencia de los datos encontrados en función al tipo de agresión que viven los estudiantes de manera directa o abierta, los cuales señalan que existe una mayor incidencia entre estudiantes de sexo masculino hacia sus mismos compañeros, éste estudio no encontró una superioridad relacionada con el género en cuanto al ser víctima de agresiones de tipo cibernético por parte de sus pares, dato que corrobora los resultados reportados por Feinberg y Robey (2010).

Se recomienda a futuro el incluir datos sobre los tipos de agresión sufrida y sobre la propia víctima, tales como el tipo de relación que tienen con sus padres o grado de habilidad social a fin de ubicar con mayor precisión el tipo de estrategias de intervención a seguir para poder apoyarles.

Bibliografía

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Craig, W., Harel-Fisch, Y., Fogel-Grinvald, H., Dostaler, S., Hetland, J., Simons-Morton, B., Molcho, M., et al. (2009). A cross-national profile of bullying and victimization among adolescents in 40 countries. International journal of public health, 54(2), 216–24. 

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