EL APORTE DE LAS CIENCIAS SOCIALES A LAS NECESIDADES EDUCATIVAS DEL SIGLO XXI

THE CONTRIBUTION OF SOCIAL SCIENCES TO THE EDUCATIONAL NEEDS OF THE XXI CENTURY

Renee Isabel Mengo (Argentina)

rimm952@gmail.com 

Investigación


Recibido: 25/10/2015

Aprobado: 9/12/2015



RESUMEN: Nuestro presente, corresponde a la Sociedad de la Información, dentro  un mundo globalizado en el que las posibilidades tecnológicas aumentan infinitamente los espacios de almacenamiento de la memoria individual y colectiva de la humanidad, facilitan la organización de las ideas y memoria, hacen vertiginosa la búsqueda de la información, relacionan los datos y documentos en tiempos cada vez más cortos y operan con millones de informaciones en tiempos vertiginosos.

En los nuevos escenarios sociales y tecnológicos las personas deberán desarrollar nuevas competencias, particularmente quienes ejercerán profesionalmente. Las competencias han adquirido una relevancia especial en diversos sectores de la actividad social en los últimos años, en particular en el ámbito laboral y educativo. 

La oportunidad para las Ciencias Sociales, consiste en  dotar a los individuos y las naciones de saberes, capacidades e instrumentos para expandir sus posibilidades de desarrollo; para el alcance de niveles de bienestar satisfactorios, y para el logro de mayores niveles de justicia y equidad. A la vez, estas ciencias son responsables de la intelección de opciones de cambio, la anticipación de riesgos y la definición de proyectos y cursos de acción, posibles y deseables.

PALABRAS CLAVE: Sociedad del Conocimiento-Ciencias Sociales-Pensamiento crítico-Creatividad-Conciencia global

SUMMARY: Our present, corresponds to the Information Society, in a globalized world in which technological possibilities infinitely increase the storage spaces of individual and collective memory of mankind, facilitate the organization of ideas and memory make breakneck search of information, data and documents relating in times getting shorter and operate with millions of information in rapid times.

In the new social and technological scenarios people must develop new competencies, particularly those who exercised professionally. The powers have acquired a special significance in various areas of social activity in recent years, especially in the labor and education.

The opportunity for the Social Sciences, is to equip people and nations of knowledge, skills and tools to expand their development potential; for achieving satisfactory levels of well-being and to achieve higher levels of justice and equity. At the same time, these sciences are responsible for the intellection of options for change, anticipation of risks and the definition of projects and courses of action, possible and desirable.

KEYWORDS: Knowledge Society-Social Science overall critical-thinking-Creativity-Consciousness

 

NUESTRA ÉPOCA…

En las últimas décadas, la humanidad ha experimentado cambios sin precedentes en diversos ámbitos del mundo social y tecnológico, generando nuevos desafíos a las personas y a las organizaciones, quienes deben desenvolverse en escenarios más complejos, dinámicos e inciertos. Muchos estudios de alcance internacional se han referido a los retos que la humanidad deberá enfrentar en el futuro próximo[1]. La Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI, de la UNESCO[2] , menciona que los problemas de la humanidad en el siglo XXI tendrán en su centro las siguientes tensiones (Delors, 1996):

 Entre lo mundial y lo local.

 Entre lo universal y lo singular.

 Entre la tradición y la modernidad.

 Entre el largo plazo y el corto plazo.

 Entre la indispensable competencia y la preocupación por la igualdad de oportunidades.

 Entre el desarrollo de los conocimientos y las capacidades de asimilación del ser humano.

Entre lo espiritual y lo material.

Muchos y diversos factores se combinan para perfilar las características dominantes de las sociedades modernas. A  continuación se presenta una lista que resume los más relevantes[3]: 

La globalización, en particular de la economía, que genera nuevas condiciones para los mercados, los sistemas productivos y las finanzas, así como también para la educación, las condiciones laborales, entre otros.

Los avances en ciencia y tecnología, con dinamismos sin precedentes en la generación de nuevos conocimientos, a niveles imposibles de alcanzar por las personas y las organizaciones, y la creación y evolución acelerada de productos tecnológicos sofisticados.

Las ideología neoliberal en políticas gubernamentales, que reducen la participación del Estado en la actividad social y económica, dejando en manos del sector privado, bajo una lógica de mercado, la provisión de servicios básicos tales como la energía, el agua potable, la salud, la educación, la vivienda, la generación de empleo, etcétera, generando nuevos escenarios sociales para las personas y las organizaciones.

Problemas más complejos, multidimensionales e inéditos, de alcance internacional, donde se destacan la necesidad de suministros básicos para la vida tales como el agua potable, la energía y el alimento. Además el alcance de nuevas enfermedades, y problemas medio ambientales como el calentamiento global, la contaminación, la destrucción de la biósfera.

Condiciones de mayor dinamismo, inestabilidad e incertidumbre en el sector productivo y el mercado laboral, entre otros. Ambientes de trabajos multiculturales y multidisciplinares, con participación de realidades económicas, culturales, legislativas, sociales y tecnológicas diversas, y aumento de la migración.

 

En este contexto,  los retos que plantea la educación a  futuro[4] son: 

Hay que formar al ciudadano del siglo XXI: la sociedad de este siglo requiere individuos creativos, emprendedores, críticos, competentes con el mundo digital, con altos dotes sociales y que se adapten a ambientes laborales diversos.

La inclusión social como eje: es trascendental el establecimiento de políticas públicas regionales para el desarrollo sostenible en el que uno de los pilares sea la inclusión social.

Se requiere liderazgo institucional: la cultura digital lleva años instaurada en la sociedad. Las instituciones educativas no pueden permanecer ajenas, por lo que se torna fundamental un liderazgo institucional basado en la construcción de un sentimiento de comunidad sólido, unido a un uso de las TIC desde y para la pedagogía y el currículo del centro.

Extraer la inteligencia colectiva: en una sociedad cada vez más compleja sobrevivir en ella depende cada vez más de una inteligencia colectiva. El ser humano es social por naturaleza, por lo que ha de aprovechar las posibilidades abiertas de la sociedad digital.

Contenidos + Pedagogía + Tecnología: la intersección entre tres factores fundamentales son claves para la introducción de las TIC en los procesos educativos: sólidos conocimientos de los contenidos, dominio de competencias pedagógicas y manejo de herramientas tecnológicas y sus posibles aplicaciones. La tecnología no reinventa a la pedagogía, sólo amplía sus posibilidades.

Las TIC implican nuevos métodos de evaluación: aprender utilizando las TIC requiere un planteamiento metodológico distinto al de adquisición de meros contenidos. Evaluar este tipo de aprendizajes no debe centrarse, por tanto, en determinar el éxito en adquisición de contenidos sino en el dominio de las competencias del siglo XXI.

 Hay que romper el mito de los nativos digitales, es decir, la consideración de que todos los jóvenes son nativos digitales y dominan las TIC para usos de provecho en el siglo XXI. 


8. Fomento de la creatividad: existe una inminente necesidad de repensar los sistemas educativos para evitar ahogar la creatividad de los aprendices. Es decir, enterrar un sistema educativo basado en el control e instaurar uno de empoderamiento. El alumno nace siendo creativo y el sistema educativo ha de generar las condiciones para que pueda seguir desarrollando esa creatividad

9. Importancia de la educación emocional: la finalidad principal de la Educación es que cada sujeto pueda alcanzar un grado óptimo de bienestar social y emocional, por lo que la educación emocional debe ocupar un lugar privilegiado en los sistemas educativos. Para ello los programas de formación docente deben dedicar una mayor atención a tales competencias.

10. Cooperación necesaria entre familia, escuela y comunidad: la educación no es exclusiva de las instituciones educativas: es posible aprender en cualquier lugar de la sociedad. Para ello debe existir conexión y cooperación entre familia, escuela y comunidad. La educación es una cuestión de toda la sociedad.

11. Liderazgo sin burocracia: el liderazgo en una institución educativa debe tener como finalidad principal la mejora educativa de los discentes, con un liderazgo centrado en la pedagogía y alejado de la pura burocracia. Todos los agentes de la comunidad educativa deben estar implicados en la consecución de las metas del centro.

12. Objetivo: desarrollo de competencias. Los cambios de sistema educativo deben orientarse hacia la mejora competencial de los estudiantes. La sociedad digital requiere de competencias que los sistemas educativos han de desarrollar (autonomía, adaptación, tratamiento de la información, etc.), reformando el currículo. Se requerirá de unidades didácticas más simples basadas en tales competencias útiles para la inserción social, aprendiendo de forma conectada en red.

13. Foco en los intereses del aprendiz: el aprendizaje debe producirse de forma natural, partiendo de los intereses del aprendiz, teniendo en cuenta lo que ya sabe, desde la práctica y de cometer errores para ser reorientado por el docente.

14. Un nuevo rol del profesor y su formación: desde la transmisión de contenidos a la orientación y apoyo del alumno, generando las condiciones para que sea éste el que, de manera activa y experimental, construya su propio conocimiento. Ello comporta que la formación docente se reconfigure, contemplando de forma más sólida el uso pedagógico de los entornos digitales para la sociedad del siglo XXI.

15. Nueva ecología del aprendizaje: existe una nueva ecología del aprendizaje que está reconfigurando la educación. Volvemos a entenderla en su sentido amplio, más allá de su simple consideración como escolarización.

16. El reto de considerar todos los ámbitos educativos posibles: existe una necesidad de disrupción en el sistema educativo planteado como ente aislado de la sociedad. Los aprendizajes producidos en ambientes no formales e informales crecen a un ritmo vertiginoso y no quedará más remedio que considerar los beneficios de todos estos ámbitos educativos.

17. Interactuación sobre los contenidos: el aprendizaje no está en los contenidos sino en las interacciones que se producen alrededor de ellos. El aprendizaje en red a través de interacciones debe consistir en agregar, remezclar y poner en práctica los conocimientos.

18. Una formación adaptada a las demandas: la construcción del currículo que deberá configurar los nuevos perfiles que demanda la sociedad tendrá que hacerse entre todos los agentes involucrados en su desarrollo. La sociedad y las escuelas deben colaborar para adaptar la formación a las demandas sociales del siglo XXI.

19. Se trata de formar a ciudadanos, no solo a profesionales eficientes: un sistema educativo abierto a la comunidad y basado en aprendizajes colaborativos que implican a toda la sociedad. La labor de este sistema no es formar a ciudadanos únicamente para ser útiles a un mercado, sino formar a ciudadanos capaces de desenvolverse en todos los niveles sociales.

20. Evitar la ansiedad tecnológica: la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso, es imposible predecir qué tipo de tecnología habrá en un futuro próximo. Lo que sí tendrá que hacer la sociedad, es diseñar cómo quiere que sea la educación del siglo XXI, la tecnología que acompañará será la que esté disponible llegado el momento de la implantación.

¿Cuál  es el rol de  las Ciencias Sociales para adecuarse al tiempo presente? Entre los más destacados figuran: 

 

DESARROLLO DEL PENSAMIENTO CRÍTICO

La importancia estratégica de fomentar el desarrollo de las Ciencias Sociales y las Humanidades ha sido reconocida en distintos contextos regionales. Vale la pena citar, como un ejemplo, la resolución del Comité de Ministros del Consejo de Europa, del 13 de julio de 2000, con el título “Recomendación sobre las Ciencias Sociales y el Desafío de la Transición”[5], que en su parte medular, recomienda a los gobiernos europeos: a) establecer procedimientos de financiamiento y evaluación de proyectos en ciencias sociales que garanticen oportunidades equitativas para los investigadores que soliciten fondos, que los proyectos sean evaluados por pares académicos y que los procedimientos de asignación y evaluación sean transparentes; b) apoyar con énfasis la investigación interdisciplinaria sobre los principales problemas de la sociedad e impulsar proyectos que fortalezcan la relación entre disciplinas diversas; c) promover la formación de redes y equipos de trabajo en los niveles local, nacional e internacional; d) promover que los datos y resultados de investigación cumplan con estándares de calidad científica y sean disponibles para los gobiernos y la comunidad científica; e) incluir incentivos en los fondos de investigación para la diseminación pública de datos y resultados.

En el presente, la re significación de las Ciencias Sociales, pasa en gran medida por el fomento y desarrollo del Pensamiento Crítico. Para lograrlo, se debería considerar cada una de las seis habilidades esenciales: interpretación, análisis, evaluación, inferencia, explicación y auto regulación , las que fueron definidas por el consenso de expertos publicado bajo el título de El Informe Delphi (The Delphi Report) para luego explicar la importancia de que las personas demuestren una disposición fuerte para utilizar dichas habilidades[6].

Para ello, es indispensable profundizar la investigación en Humanidades y Ciencias Sociales que se lleva a cabo en las universidades y centros de investigación –principalmente los públicos- lo que constituyen una reflexión sistemática, idónea y seria sobre los grandes problemas sociales y aportan una crítica constructiva de la sociedad actual, pues, los científicos sociales son los que por formación deben abordarlos. La Formación y desarrollo del pensamiento crítico hace a la identidad de las Ciencias Sociales. 

COMPETENCIAS

En los nuevos escenarios sociales y tecnológicos las personas deberán desarrollar nuevas competencias, particularmente quienes ejercerán profesionalmente.

Las competencias han adquirido una relevancia especial en diversos sectores de la actividad social en los últimos años, en particular en el ámbito laboral y educativo. Frente a los nuevos desafíos que plantean a las personas y a las organizaciones los cambios profundos en la sociedad, derivados de la globalización de la economía, los avances en ciencia y tecnología, y la complejidad y alcance de los problemas, entre otros, los países están respondiendo con reformas en sus sistemas educativos que incluyen el enfoque de competencias como un factor orientador importante[7].

Las definiciones de competencias evidencian la diversidad de conceptualizaciones existentes de ellas, desde visiones elementales de tipo conductistas hasta aquellas avanzadas de tipo holísticas. Un análisis de la noción de competencias entrega las siguientes cualidades de ellas (Vargas, F. 2001).

Son características permanentes de las personas.

Se ponen de manifiesto cuando se ejecuta una tarea o un trabajo.

Están relacionadas con la ejecución exitosa de una actividad.

Tienen una relación causal con el rendimiento laboral, es decir, no están asociadas con el éxito sino que se asume que realmente lo causan.

Pueden ser generalizadas a más de una actividad.

Combinan lo cognoscitivo, lo afectivo, lo conductual.

FOMENTAR EL APRENDIZAJE CREATIVO

Las habilidades de aprendizaje e innovación se están reconociendo como aquellas que separan a los estudiantes preparados para los ambientes de vida y de trabajo del Siglo XXI, cada vez más complejos, de aquellos que no lo están. Hacer énfasis en creatividad, pensamiento crítico, comunicación y colaboración es esencial en la preparación de los estudiantes para el futuro. 


Enseñar ciencias sociales más allá de la “mera descripción” de los contenidos de los libros de texto, requiere estrategias didácticas innovadoras, dirigidas a hacer pensar al alumnado y a predisponerles y enseñarles para intervenir en contextos sociales. Tal vez una de las estrategias más eficaces y menos costosas sea la que se relaciona con la problematización de los contenidos, con una enseñanza realizada a partir de problemas (por ejemplo, Le Roux, 2004; Dalongeville, 2003). Para Vega (1998: 55-56), enseñar a partir de problemas supone “ampliar los horizontes del profesor y del estudiante en cuanto a posibilidades interpretativas que proporciona, por ejemplo, una misma fuente informativa, que es susceptible de ser analizada de múltiples maneras, mostrando que, como diría Paulo Freire, la lectura de la realidad es diversa y múltiple”. Además, señala este autor, “al mismo tiempo se requiere de un cambio de actitud, puesto que la enseñanza basada en problemas involucra la democracia en el aula de clase” porque “problematizar en la enseñanza es no solamente una cuestión de contenidos sino de actitudes pedagógicas en el aula de clase, respecto a uno de los asuntos cruciales de la escuela en la sociedad capitalista: el referente al autoritarismo y a la antidemocracia”. 

Tal vez uno de los problemas principales de la enseñanza de las ciencias sociales hoy, tanto en su formato más clásico como en su formato más innovador, es que impacta poco en la formación de una juventud que tiene a su disposición muchísima más información de la que había tenido hasta ahora el alumnado de otras generaciones. Y además una información que caduca a una velocidad enorme. Los cambios que caracterizan la contemporaneidad chocan muchas veces con la estabilidad del currículo de ciencias sociales y con el predominio de métodos de enseñanza transmisivos y poco participativo. 

Complementariamente a lo expuesto se hace mención al  modelo educativo basado en la investigación que incorporara los elementos indispensables para el aprendizaje en el Siglo XXI[8]. 

CONTRIBUIR A LA FORMACIÓN DE UNA CONCIENCIA GLOBAL

Nuestra época se caracteriza en obtener habilidades del Siglo XXI para comprender y atender temas globales, porque los mismos  afectan  a toda la sociedad, entre los que se destacan:

Aprender  y trabajar colaborativamente con personas que representan diversas culturas, religiones y estilos de vida, con un espíritu de respeto mutuo y de diálogo abierto en contextos personales, de trabajo y comunitarios. Entender otras naciones y culturas, lo que incluye el uso de idiomas distintos a la lengua nativa.

Comprende el alfabetismo económico, financiero y de emprendimiento.  Saber cómo hacer escogencias económicas personales apropiadas. Entender el papel que juega la economía en la sociedad. Utilizar habilidades de emprendimiento para acrecentar la productividad en el puesto de trabajo y en las opciones profesionales.

Entre las principales finalidades de la enseñanza de las ciencias sociales figura la construcción de la identidad nacional, la que  ha ocupado un lugar muy importante durante mucho tiempo en prácticamente todos los países del mundo donde se enseñan las disciplinas sociales. Y lo sigue ocupando hoy en la inmensa mayoría. La enseñanza de la historia ilustra bien esta situación.  A estas perspectivas, hoy hay que añadir otro enfoque que afecta al estatus de los saberes escolares y a su naturaleza. Afirma Tutiaux-Guillon (2009, 15), “la ciudadanía tiende a redefinirse alrededor de competencias como argumentar, comprometerse en la vida social, ser autónomo y responsable, enfrentarse a la pluralidad y a los difíciles retos del mundo. (…) El resultado de la escolarización –y la educación histórica no se escapa- deviene más importante que lo que se enseña y se mide menos en memorización que en capacidades para hacer, ser y seguir estando en la sociedad ».

Hoy hay que asumir responsabilidad compartida para trabajar de manera colaborativa con habilidades sociales y transculturales, a la vez que, la formación en  Competencias Ciudadanas  sirva para participar efectivamente en la vida civil manteniéndose informado y entendiendo los procesos gubernamentales con  el ejercicio en derechos y obligaciones  sea para ciudadanos tanto a nivel local, estatal, nacional y global. Se trata de entender las implicaciones locales y globales de las decisiones cívicas.

 

CONCLUSIÓN

Sin duda, en el siglo XXI las Ciencias Sociales y las Humanidades deben hacer contribuciones fundamentales para la comprensión de la vida económica, política, cultural y social, para que sean protagonistas en la formación de nuevos sistemas democráticos, por lo que es relevante su participación en los grandes debates ideológicos desde la perspectiva científica, para lo que es necesario que asuman un compromiso social.

La responsabilidad de los científicos sociales y los humanistas en el escenario de la sociedad, no se limita al desempeño de una función de producción y diseminación inocua de conocimientos especializados, sino que, al mismo tiempo, debe implicar compromisos éticos, sociales y políticos con los principales valores del interés público que tienen como sus portadores preeminentes a los sectores más pobres.

Las Ciencias Sociales en el contexto presente, tienen la oportunidad de una re significación de sí mismas en base a su identidad y a los aportes nuevos que se necesitan permanentemente en educación para acompañar a la formación adecuada en  la cultura actual.-


BibliogrAFÍA

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Obtenido de

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Notas pie de página

[1] Obtenido de http://educacionplanetaria.blogspot.com.ar/2010/11/jacques-delors-la-educacion-del-siglo.html.

[Consultado el 12 de julio de 2015].

[2]  Consorcio para las habilidades del Siglo XXI.

Obtenido de: http://www.21stcenturyskills.org. [Consultado el 25  de julio de 2015].

[3] Consorcio para las habilidades del Siglo XXI.

Obtenido de: http://www.21stcenturyskills.org. [Consultado el 25  de julio de 2015].

[4] El VII Encuentro Internacional de Educación 2012-2013 tuvo una duración de dos años con sede en nueve países de Latinoamérica y España, y finalizó en noviembre de 2013. Su objetivo fue responder la pregunta ¿Cómo debería ser la educación del siglo XXI?, y así compartimos las claves educativas. Obtenido de: https://www.educ.ar/sitios/educar/noticias/ver?id=121271. [Consultado el 15 de agosto  de 2015 ]

[5]  Obtenido de:  Council of Europe, Commitee of Ministers (2000), "Recomendation on the social sciences and the challenge of transition (2000/12)", 717th meeting of the Ministers´Deputies, julio 13, 2000. http://culture.coe.fr/infocentre/txt/eng/esurec.200017.html [Consultado el 24 de setiembre  de 2015]

[6] .Facione, Peter A. Pensamiento crítico: ¿qué es y por qué es importante?  2007-06-01

(PDF, 368KB, 22 páginas) http://www.eduteka.org/pdfdir/PensamientoCriticoFacione.php

Pensamiento Crítico: Una Declaración de Consenso de Expertos con fines de Evaluación e Instrucción Educativa. (The California Academia Press, Millbrae, CA, 1990). D

[7] Contreras, Jose Lino. Formación de competencias: tendencias y desafíos en el siglo XXI. Obtenido de: http://universitas.ups.edu.ec/documents/1781427/1884570/4Art15.pdf. [Consultado el 28 de octubre   de 2015].

[8] Consorcio para las habilidades del Siglo XXI. Obtenido de: http://www.21stcenturyskills.org. [Consultado el 18 de noviembre de 2015].