EDUCACION SUPERIOR EN CENTROAMERICA: RETOS PARA LAS NUEVAS SOCIEDADES DEL CONOCIMIENTO

HIGHER EDUCATION IN CENTRAL AMERICA: CHALLENGES FOR THE EMERGING KNOWLEDGE SOCIETIES

Ricardo Martínez (Costa Rica)

ricardom.unescocr@gmail.com

Artículo


Recibido: 01/02/2017 

Aprobado: 15/02/2017



RESUMEN: En este artículo se da seguimiento al tema de la educación superior en América Latina desde el análisis que hace la UNESCO del documento sobre sociedades del conocimiento y los insumos del Informe de Educación para Todos de la Región. Se abordan algunos temas esenciales desde la política pública educativa y el quehacer de la educación superior como las políticas docentes, cobertura y calidad de la educación, el currículo escolar, entre otros.

ABSTRACT: This article discuss the subject of  Higher Education in Latin America through the perspective of UNESCO based in the document about the new societies of the knowledge and also taking in account the last International Monitoring Report on Education produced by UNESCO for the region: Education For All 2011. Some key aspects are discussed about public policies on education, teaching policies, quality of education, new scholar curricula, among others.

 

 

ANÁLISIS DEL CONTEXTO  REGIONAL DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

Este trabajo permite retomar algunas de las ideas del informe mundial de la UNESCO en el 2005 sobre el tema de las sociedades del conocimiento con el fin de analizarlas a la luz de lo que sucede en la actualidad sobre todo con respecto a la educación superior:

 

ANTECEDENTES DEL INFORME EDUCACIÓN PARA TODOS 2011 

En una economía mundial cada vez más asentada en el conocimiento, los sistemas de enseñanza superior desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de competencias. En 2008 había casi veinte millones de estudiantes matriculados en los centros de enseñanza superior de América Latina y el Caribe, lo que representa una cifra dos veces mayor que la registrada en 1999. El ritmo del aumento de la TBE en la enseñanza superior en el conjunto de la región ha sido uno de los más rápidos del mundo, ya que esa tasa pasó del 21% en 1999 al 38% en 2008. 


LAS FASES DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR

Alvin Toffler, en su libro “El shock del futuro” en los años 70, sostenía que el mundo estaba enfrentado al inicio de fuertes cambios en su sustrato tecnológico y social, y que se estaban gestando cambios significativos en las personas, en las organizaciones y en los grupos sociales, cuyas dinámicas imponían nuevos desafíos especialmente a las instituciones de educación. Entre ellas especialmente a las universidades, como las instituciones tradicionales, generadoras y transmisoras de conocimiento, que están en el centro mismo de los “shocks”, puesto que son los instrumentos y las palancas en el camino hacia la nueva sociedad del conocimiento que se está generando a escala global y que está rediseñando el mapa político, comercial y productivo.

Este tercer “shock” que enfrentan las sociedades, golpea particularmente a los sistemas universitarios y están promoviendo en América Latina una metamorfosis de los sistemas universitarios, una mutación expresada en la Tercera Reforma de la educación superior, la cual es, sin duda, la más compleja, la más generalizada y la más riesgosa por la dimensión del impacto, la cantidad de variables en juego y la vinculación con tantas áreas de la sociedad. A continuación un esquema de las fases citadas: 

ESFUERZO SOCIAL DE LAS FAMILIAS PARA INVERTIR EN EDUCACIÓN SUPERIOR

Este nuevo contexto además, está favoreciendo ampliamente a la educación, al flexibilizarla y renovarla, y también está promoviendo su masificación como respuesta de las familias. La precariedad de los empleos, la incertidumbre respecto a la sostenibilidad de los trabajos son también derivaciones de la actual globalización que incentiva a las personas a incrementar sus años de escolarización e incrementar la cobertura terciaria como escudo de defensa, como estrategia de sobrevivencia de los hogares. Así, globalización y sociedad del saber constituyen dos grandes motores que están impulsando la masificación de la educación superior en América Latina, la cual se expresa tanto a través de los niveles de competencia en los mercados laborales como de la disposición de los hogares a sacrificar rentas y tiempo para capacitarse. Esta creciente lógica de acción de las personas hacia una mayor propensión a estudiar como instrumento de defensa social, por un lado, dado que constituyen sectores sociales con menos stocks de capital cultural, reafirma los circuitos diferenciados de calidad en la educación, pero al tiempo también contribuye al desarrollo de nuevas modalidades pedagógicas e institucionales, la ampliación de las ofertas disciplinarias, una mayor flexibilización de las estructuras curriculares y por sobre todo, un nuevo rol del Estado estableciendo procesos de fiscalización y control sobre la calidad y pertinencia de la educación superior.

 

Los datos del cuadro son trágicamente elocuentes del esfuerzo económico que están haciendo las familias, expresado en los pagos a la educación superior y los costos de oportunidad de los tiempos de estudio. Mientras que el ingreso promedio per capita a precios constantes se ha mantenido casi estable, la matrícula de la educación privada más que se duplicó en el período, mostrando el sacrificio de renta de los hogares como resultado de un cambio en los patrones de consumo de los hogares y una mayor propensión al gasto educativo.


OFERTA Y DEMANDA DE ESTUDIOS UNIVERSITARIOS

En el transcurso de los últimos cincuenta años, estos centros –inspirados en gran parte en el modelo de las universidades europeas– han experimentado un enorme aumento del número de estudiantes, que según algunos equivale a una verdadera “masificación” de la enseñanza superior (véase recuadro 5.1)

De acuerdo al informe de EPT 2010 de UNESCO la tasa bruta de matrícula promedio en América Latina es de un 32%, con acentuadas diferencias en CA.  En Suramérica las mejores TBM se presentan en países como Argentina (67%), Chile (52%) y Uruguay (64%) mientas que USA en Norteamérica presenta un 82% al 2007. El otro elemento de interés es la creciente disparidad en el índice de matrícula de mujeres con respecto de los hombres, en todos los países de CA donde se reportan datos hay disparidad a favor de las mujeres, así  CR 54%, SAL 55%, GUA 51% y PAN 61% en ES.

 


UNIVERSIDAD PÚBLICA Y PRIVADA

En la mayoría de los países la enseñanza superior está integrada por una red compleja de centros públicos o privados: institutos politécnicos, escuelas de ingenieros, escuelas de ciencias empresariales y gestión, centros de enseñanza a distancia, laboratorios de investigación, filiales de empresas, etc., y aunque no exista un modelo único de organización, es importante garantizar que los sistemas de enseñanza superior emergentes posean un nivel de calidad y pertinencia y un grado de cooperación internacional suficientes, a fin de que puedan desempeñar plenamente su papel de pilares en la edificación de las sociedades del conocimiento.

La financiación directa supone que garantiza la adecuación de la demanda de conocimientos a la oferta de éstos, lo cual permite responsabilizar a los estudiantes y a quienes los financian. La financiación pública supone en cambio que debe garantizar una determinada igualdad de oportunidades. En los siglos XIX y XX, la política de financiación de las universidades basadas en el modelo europeo incumbía sobre todo a los Estados.

La financiación privada fue apareciendo progresivamente, de forma un tanto marginal en Europa y de manera mucho más abierta en América del Norte. La mayoría de las universidades norteamericanas públicas o privadas han adoptado un sistema de organización de tipo empresarial con aspectos sumamente competitivos. La apertura de centros de enseñanza superior con modalidades de organización mercantil y la comercialización de los servicios educativos se han hecho tanto más necesarias cuanto que hoy en día estamos presenciando un cuestionamiento de la financiación pública generalizada de la enseñanza superior, la cual no se considera capaz de responder adecuadamente al aumento del número de estudiantes. Sin un incremento del apoyo financiero, los centros de enseñanza superior no podrán responder a los desafíos planteados por la aparición de las sociedades del conocimiento. 

Por otro lado es innegable que los servicios educativos han cobrado una importancia económica considerable: solo en el 2002 el mercado mundial de la enseñanza superior representaba más del 3% de la totalidad del mercado de los servicios; la OCDE por ejemplo,  ha calculado que en el año 2000 los ingresos obtenidos por los Estados Unidos con la aceptación de estudiantes extranjeros en sus universidades ascendieron a 10.290 millones de dólares, esto es, una cifra muy superior al conjunto del gasto público en enseñanza superior de toda América Latina. La presente tabla permite identificar el aporte del sector privado en la ES. 

OPCIONES ALTERNATIVAS DE EDUCACIÓN 

Aunque pueda parecer utópico, sobre todo en los países en desarrollo, se pueden concebir sistemas de financiación que combinen la igualdad de oportunidades en materia de educación –en un marco cultural determinado– con la responsabilidad de los beneficiarios de la educación, concepto éste que parece más pertinente que el de eficacia. Entre los sistemas propuestos, conviene destacar el de “crédito-tiempo para la educación” formulado por la Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI, presidida por Jacques Delors. 

Este tipo de derecho a la educación podría ser financiado por la colectividad durante un número determinado de años de educación gratuita, que sería idéntico para cada alumno y promovería así la igualdad de oportunidades. Los créditos de este tipo podrían permitir que cada estudiante presentara su candidatura en el centro docente de su elección. Esta forma de “mercado” de la enseñanza superior, en el que los consumidores serían los estudiantes, y los productores, los profesores, podría funcionar con arreglo al siguiente esquema: la colectividad no tendría que imponer ni restringir con reglas burocráticas, centralizadas y generales el reparto de los estudiantes entre los distintos centros docentes.

Se evitaría también la identificación entre selección y exclusión, atenuando así el penoso debate entre los partidarios de una enseñanza directamente financiada por los particulares y los que propugnan una financiación centralizada y estatal. Este capital de formación –que comprendería un número determinado de años de enseñanza gratuita– se podría consumir de forma continua o acumular para reemprender ulteriormente los estudios, asistir a cursos de formación profesional o efectuar reciclajes. Una vez agotado ese capital de años gratuitos de enseñanza, el costo de los estudios posteriores correría a cargo del estudiante que deseara proseguirlos. Esta limitación en el tiempo fomentaría así la responsabilidad de los estudiantes, ya que en caso de no aprobar un examen serían ellos quienes tendrían que sufragar el costo suplementario. 

FUTURO Y PERTINENCIA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR: ALGUNAS OBSERVACIONES IMPORTANTES

 

No debe descuidarse la inversión de los estados en la Educación Superior (inversión creciente, sostenida, posible y justificada).

Las instituciones de ES deben mostrarse cada vez más flexibles para responder a las características y necesidades de la sociedad y más aun, preverlas.

Querer imitar ciegamente a los otros es un grave error.

Recordar los desafíos de las Instituciones de Educación Superior en América Latina: cobertura, deterioro de la calidad de la enseñanza superior, subdesarrollo de las infraestructuras en general y de la investigación, “fuga de cerebros” hacia los países ricos, obstáculos lingüísticos y culturales, disminución de la financiación estatal y, en algunos casos, ausencia de auténticas políticas públicas asertivas en este ámbito

El desarrollo de la Educación Superior debe ser una prioridad en materia de política educativa nacional

Revisar y mejorar los mecanismos de gestión de la ES: desde la revisión de sus estatutos orgánicos hasta mejora en la infraestructura y el uso de los recursos (visión de desarrollo, evaluaciones de medio término, análisis de impacto y necesidades, etc.).

Búsqueda de nuevas formas de financiamiento (alianzas publico-privadas)

Revisión y mejora de las políticas de estado en materia de financiamiento de la ES

Políticas de fortalecimiento a los mecanismos de coordinación, tutela y evaluación de las Instituciones de Educación Superior (Comisiones Nacionales)

 


ROL DE LA UNESCO

La mayoría de los organismos, programas o instituciones del sistema de las Naciones Unidas abordan estas cuestiones con un enfoque sectorial. Dentro del sistema, sólo la UNESCO está en condiciones de realizar esa misión y cumplir las tareas que permitan garantizar la calidad y pertinencia de los sistemas de enseñanza superior, fomentando al mismo tiempo la cooperación internacional en este ámbito.

A raíz de la Conferencia Mundial sobre la Educación Superior de 1998, la UNESCO ha contribuido a la organización de la enseñanza superior y la investigación en redes, mediante la creación y el desarrollo de las Cátedras UNESCO y las redes del Programa UNITWIN. Una de las nuevas tareas de la Organización en el sector de la educación es contribuir al fomento y difusión geográfica de estas organizaciones en redes para propiciar la transmisión, difusión y valorización de los conocimientos.

 

CONCLUSIONES

La región de América Latina y el Caribe presenta graves inequidades y brechas económico sociales relacionadas con sus sistemas educativos debido a diversidad de factores como la compleja estructura de sus sistemas de gobierno y la forma en que cada país de adapta a las características de su crecimiento micro y macroeconómico en relación con el entorno mundial.

Hay varios aspectos que llaman la atención de forma particular y que suponen en algunos casos, responder a deudas del pasado y en otros, afrontar nuevos retos necesarios para fortalecer el crecimiento institucional y evitar el estancamiento, a saber: el financiamiento (nuevas formas de aportar al presupuesto en ES), el factor docente (contar con mejores profesionales y formar a los mejores profesionales), el crecimiento institucional, el replanteamiento curricular y la mejora las políticas educativas que permitan eliminar cada vez más la brechas entre la Educación Escolar de la Primera Infancia y la Educación Superior, sin olvidar el aporte en materia de investigación y generación de capacidades científico tecnológicas tan necesarias para construir las sociedades del conocimiento y redes en la actualidad.

Solo alcanzando resultados positivos a mediano plazo en todos estos aspectos es que se podrá garantizar un óptimo desarrollo de la cobertura y calidad de la educación superior en Centroamérica. 

BibliogrAFÍA

Hacia las Sociedades del Conocimiento (2005). Informe Mundial de la UNESCO. Referencia en red: http//www.unesco.org/publications

Tendencias de la Educación Superior en América Latina y el Caribe. Ana Lúcia Gazzola, Axel Didriksson (2008). Publicación IESALC-UNESCO. 

Informe de Educación Para Todos (2011). Una crisis encubierta, conflictos armados y educación.