LAS DINÁMICAS DE GRUPO Y SUS FORMAS DE COMUNICACIÓN EN LA CONSTRUCCIÓN DEL SENTIDO DE VIDA EN JÓVENES DE LA CIUDAD DE IBAGUÉ

GROUP DYNAMICS AND THEIR WAYS OF COMMUNICATION IN THE CONSTRUCTION OF THE SENSE OF LIFE IN YOUNG PEOPLE FROM IBAGUÉ CITY

Liliana Sánchez    María  Arbeláez

Liliana.sanchez@unad.edu.co 

INVESTIGACIÓN



Recibido: 04/09/2018

Aprobado: 11/09/2018



RESUMEN: Estudio interdisciplinario para el reconocimiento de los sentidos de vida configurados por jóvenes escolarizados de la ciudad de Ibagué, a partir de las experiencias promovidas en escenarios de medios escolares en instituciones de educación media de la ciudad, quienes han venido usando diferentes medios de comunicación alternativa, promovidos y producidos por los mismos jóvenes. 

La fundamentación teórica se apoya en categorías conceptuales tales como el interaccionismo simbólico, la configuración de sentidos en la vida cotidiana desde una perspectiva psicológica y las ciudadanías comunicativas. A nivel metodológico se propone una estructura con enfoque cualitativo y un diseño participativo soportado en la técnica del diálogo de saberes. 

INTRODUCCIÓN

Actualmente son muchas las problemáticas que se reconocen en el mundo juvenil y en tal sentido, son diversos los estudios que se han centrado en la identificación de las experiencias que de una u otra manera ponen en riesgo su proyecto de vida y el futuro de los jóvenes. Para citar un ejemplo, en la fundación Universitaria Católica del Norte, realizaron un estudio acerca de “Adolescentes creando su proyecto de vida profesional desde el modelo DPC” en el que evidenciaron que en los proyectos de vida inicial sin el modelo DPC los 16 estudiantes de grado once de la Institución Educativa San Juan de Pasto la principal dificultad para dar cumplimiento a las metas propuestas son su familia (falta de apoyo), seguidamente la situación económica como otro factor limitante para acceder a la educación superior (Betancourth & Cerón, 2014). Es por ello que las situaciones reconocidas se desarrollan en el entorno familiar, educativo y social de los jóvenes. 

Así mismo, son diversas las estrategias de prevención, promoción e intervención que se han propuesto para brindar escenarios favorables para que los jóvenes desarrollen adecuadamente su potencial en diferentes contextos y estratos socioeconómicos. A este panorama se suma el juicio permanente de los adultos sobre el impacto que las actitudes juveniles están generando en la construcción del entorno social.

De acuerdo a lo anterior, el planteamiento que realiza May (citado en Tena, Rage y Derbez, 2000, p. 41) quien habla de:

Una sensación de insignificancia que persigue a los jóvenes. Cuando viven este sentimiento, los adolescentes sufren un debilitamiento paulatino de su sentido de responsabilidad humana. Se preguntan ¿por qué cargarse de responsabilidades si lo que uno hace no cuenta realmente para nada y, de todos modos, hay que estar con los nervios de punta para huir? Existe una fuerte impotencia ante las heridas. No obstante, el joven no renuncia fácilmente a su impotencia. La ansiedad fuerte lleva a la apatía; ésta, a su vez, a un odio creciente que desemboca en un mayor aislamiento de la persona respecto de su prójimo. Un aislamiento que, finalmente, aumenta el sentimiento de insignificancia y desamparo del individuo. 

Para ello, Frankl (1991) indica que el sentido de vida de los individuos se encuentra basado en un acto de responsabilidad, es decir, el ser humano conforme a lo que quiere para su propia vida, puede inferir que su realidad y su futuro se fundamente en vivir de nuevo como si ya lo hubiera hecho, para así mantener en un constante aprendizaje y modificar aquellas conductas impropias que se van formando desde el presente.

Por tanto, la perspectiva del sentido de vida en el ser humano es un gran desencadenante para el logro de las metas propuestas, puesto que se pone en juego la capacidad de afrontamiento a situaciones estresantes que se interpongan al cumplimiento de las mismas (Lazarus & folkman, 1986). 

Berra, Muñoz y cols (2014) realizaron un estudio en el que participaron 81 adolescentes entre 11 y 15 años de la ciudad de México sobre las emociones, estrés y afrontamiento en adolescentes desde el modelo de Lazarus y Folkman, en el que identificaron que los adolescentes expresan que las situaciones estresantes más reiterativas en ellos son las situaciones familiares, el ámbito escolar, conflictos de pareja, las relaciones sociales, el duelo y la violencia. 

Es precisamente allí, donde se genera una fuerte preocupación sobre todo en el entorno educativo, donde cada vez son más comunes los casos de agresión entre estudiantes, así como las confrontaciones con la figura de autoridad que representa el profesor, causadas principalmente por la reacción o resistencia de los jóvenes estudiantes frente al modelo educativo tradicional de enseñanza que se imparte aún en la mayoría de instituciones educativas del país y como respuesta a la percepción que tiene sobre la de su propio ser.

Lo descrito anteriormente trae a colación que la adolescencia es una etapa crucial no sólo para el desarrollo de las personalidad a nivel cultural, intelectual y social sino también para el nivel emocional y su identificación, es por ello, que el pertenecer a un grupo hace parte de los procesos en los que el ser humano se desenvuelve en su diario vivir para la construcción de ideales y esquemas que moldean su conducta (Rivera & Guerrero, 2015)

En este orden de ideas, los grupos, son el conjunto de dos o más personas que interactúan de manera constante, comparten una identificación social entre ellos mismos, los cuales pueden generar en algunas ocasiones algún tipo de vínculo afectivo, llevar a cabo alguna función, con el fin de ser un marco interdependiente a función del cumplimiento de un objetivo (Lewin, Lippitt & White, 1939). De ello se derivan las dinámicas de un grupo, que juega un papel fundamental al momento de llevar acabo el cumplimiento de una meta, función o compartimiento de objetivos; dando continuidad al postulado de Lewin, éste afirma que para obtener una mayor satisfacción cuando se hace parte de un grupo las dinámicas permiten un mayor crecimiento y potencialización cuando se va a realizar una tarea, puesto que se adquieren nuevos conceptos y comportamientos en pro al desarrollo y estimulación del grupo y del cumplimiento de una actividad (Vivas, Rojas & Torres, 2009).

Es claro que los intereses de los jóvenes están enfocados en la actualidad al intercambio de información y el reconocimiento que del mundo pueden lograr a través de los diferentes medios de comunicación de que disponen, sobre todo aquellos que se sustentan a través de internet y hacen parte de la era digital. Un estudio realizado a 2339 estudiantes de la comunidad autónoma de Galicia – España, demuestra que las redes sociales se ha convertido en parte de la rutina diaria de los adolescentes permitiendo espacios de interacción y participación masiva, por ende tienen un impacto psicológico en la conducta y en las relaciones sociales de los jóvenes (Varela, Gómez, Rial & Braña, 2014). Por tanto, estos nuevos intereses evidencian las nuevas formas de reorganización social que el uso de las tecnologías de la información y la comunicación están provocando en todos los sectores sociales, pero de manera mucho más destacada y acelerada en los jóvenes, al considerar las relaciones sociales como uno de los aspectos más importantes en sus vidas. 

Esto es debido, principalmente, a que en las relaciones sociales los adolescentes encuentran las herramientas adecuadas para ir con éxito a la  búsqueda de su propia identidad. No obstante, ese proceso de búsqueda de identidad es aprovechado por las multinacionales con el fin de promover culturas consumistas de tecnología que no permiten un adecuado proceso de concienciación frente a la realidad que viven las personas en su día a día, es por ello, que los medios poseen un poder que puede modificar la conducta, moldear las actitudes y definir identidades, especialmente en la población juvenil (Buckingham, 2002). 


En general, son muchas las críticas que los jóvenes reciben por la forma en que expresan sus ideas; usualmente son por sus costumbres y actitudes, pero no se considera que esto se debe a su propia identidad, propio de la edad en la que se encuentran, siendo su lenguaje una forma de hacerse sentir. Su proceso durante esta etapa es gradual por lo que puede experimentar cambios emocionales extremistas pero que le permitirán establecer una independencia psicológica así como entender su papel en la sociedad (Unicef, 2002). Por ello, es conveniente que las instituciones educativas y el grupo de profesionales que la integran, conozcan este lenguaje y los medios que utilizan los jóvenes para expresar lo que sienten y lo que piensan. 

Pero, ¿qué elementos influyen para la construcción del sentido de vida en los jóvenes? ante esto, Frankl (1991) afirma que el sentido de vida, es un proceso reflexivo en el que las personas comienzan a determinar cuáles son sus propósitos para sentirse realizados en diversos aspectos de su vida. El sentido de vida es un concepto dialéctico el cual se puede determinar no sólo por las acciones dadas en el presente de los seres humanos sino también por aquellas circunstancias que hicieron parte durante la trayectoria y desarrollo en la vida de las personas; continuando con lo que expone Bueno (1996) el sentido de vida es un proceso interno que se puede realizar en diferentes etapas de la vida en el que no siempre se da de forma coherente sino más bien es cambiante dependiendo de los valores, anhelos y/o experiencias de las personas. Con ello se infiere que la construcción del sentido de vida no es impuesta sino que se va desarrollando según los actos a los que se ven expuestos las personas en determinadas situaciones para el desarrollo individual y/o colectivo, permitiendo así encontrar el significado real de lo que desea para su futuro.

Es por ello, que el ser humano se le ha visto con la necesidad de pertenecer a un grupo con el fin de satisfacer sus necesidades básicas (Rivera y Guerrero, 2015), respecto al adolescente, el pertenecer a un grupo le permite desarrollar competencias, habilidades y la personalidad mediante la interacción con otras personas, permitiendo así un desenvolvimiento positivo, siendo así el grupo un agente socializador en el que concretan normas, valores y patrones de conducta.

En este orden de ideas, los procesos de interacción que se pueden dar en los adolescentes durante su etapa escolar a través de la comunicación y las dinámicas en los diversos grupos en los que se puede desenvolver juegan un papel importante en la creación del sentido de vida  debido a que el colegio es un escenario social  en el que los jóvenes comparten gran parte de su tiempo, por lo tanto de allí parten los lineamientos para dar cumplimiento a un proyecto de vida y al fortalecimiento de habilidades sociales (Villareal, 2016).

En ese horizonte se identifican casos específicos en la ciudad de Ibagué donde sobresalen grupos de jóvenes que hacen parte de procesos de comunicación promovidos y producidos por ellos mismos mediante el uso de medios alternativos a nivel escolar cuyo accionar trascienden las fronteras de las instituciones educativas y se proyectan a promover efectos transformadores también a nivel comunitario, por la acogida que han tenido entre los mismos jóvenes de la ciudad. Tales iniciativas han logrado establecerse entre los mismos jóvenes, logrando así el fomento de los derechos a la libre expresión y a la participación de manera efectiva.

Los medios de comunicación escolar han tomado fuerza durante las últimas décadas puesto  que influyen en el comportamiento de los estudiantes para su desarrollo, así lo refiere Gómez (2006) quien además expresa que los medios de comunicación permiten una trascendencia de la realidad fuera del aula de clase, intervienen en la construcción de un imaginario y fortalece la formación social. 

Por su parte Romero (2006) señala que los medios de comunicación escolar son mediadores para desencadenar la interacción entre docentes y estudiantes jugando el papel de comunicadores  e interlocutores. Frente a esta postura, Rodríguez (2006) plantea que los medios de comunicación deben ser herramientas que permitan la expresión de las necesidades de las personas en el que se generen procesos de acción comunicativa con relación a las expectativas y sueños de éstas.

Cabe resaltar que la cifra de la población adolescente en América latina según la OMS (2014) es de aproximadamente el 30%, por lo mismo, al ser un porcentaje alto se encuentran expuestos a una mayor vulnerabilidad. En Colombia y según el último reporte de la UNICEF (2015) indica que el 32% de los 47 millones de  la población en el país es  menor de los 18 años de edad y comprende las categorías de niños, niñas y adolescentes. Finalmente, según la secretaria de planeación municipal, en la ciudad de Ibagué la tasa poblacional entre los 12 y 17 años es de 58.910 personas de una población total de 564.076 habitantes lo que equivale al 10.4% de los habitantes de la ciudad (DANE, 2017).

Lo anteriormente descrito demarca la identificación de un campo problémico donde surge la pregunta central de investigación:

¿Qué sentidos sobre la vida han configurado los jóvenes escolarizados de la ciudad de Ibagué, a través de sus prácticas cotidianas y su interacción en medios de comunicación alternativa en el contexto escolar?

En este sentido, la presente investigación tiene por objetivo comprender el sentido sobre la vida que los jóvenes escolarizados de la ciudad de Ibagué han configurado a través de sus prácticas cotidianas y su interacción en medios de comunicación alternativa en el contexto escolar.

Por consiguiente, el desarrollo de la investigación permite analizar el contenido emocional, cognitivo y comportamental sobre los ideales hacia el sentido de vida de los jóvenes, así mismo identifica cómo los procesos interactivos mediante la participación del adolescente en los medios de comunicación influye en la construcción del sentido de vida para así en un futuro generar propuestas que permitan la potencialización y mejoría de aquellas falencias que se vean implicadas en la toma de decisiones para la construcción del sentido de vida.

MÉTODO

DISEÑO

Para el desarrollo del presente trabajo de investigación se utiliza el enfoque cualitativo, donde “se fundamenta en una perspectiva interpretativa centrada en el entendimiento del significado de las acciones de seres vivos, principalmente los humanos y sus instituciones” (Sampieri, 2014), continuando con el postulado,  la realidad de este enfoque permite definir la realidad mediante las interpretación que brindan los participantes sujetos de estudio sobre su propia realidad, las del investigador y las que se generan en la interacción de todos los actores. 

El presente estudio es de tipo descriptivo el cual “Busca especificar propiedades, características y rasgos importantes de cualquier fenómeno que se analice, describe tendencias de un grupo o población” (Hernández et al. 2006).

POBLACIÓN 

Los participantes de esta investigación son estudiantes pertenecientes a las instituciones educativas: Colegio San Simón y la Institución educativa INEM Manuel Murillo Toro de la ciudad de Ibagué. 

MUESTRA 

30 estudiantes de los grados décimos y once que hacen parte de los medios escolares de las instituciones educativas mencionadas anteriormente, 10 por cada colegio seleccionado. El muestreo será no probabilístico por conveniencia, el cual es un procedimiento de muestreo en el que el investigador selecciona a los participantes, ya que están dispuestos y disponibles para ser estudiado (McMillan & Schumacher, 2001).

Se resalta la confidencialidad de la información y el consentimiento informado según los parámetros de la ley 1090 del Código Deontológico y ético del psicólogo Colombiano

INSTRUMENTOS

La observación participante, el diálogo de saberes y el Test de propósito de vida PIL o Purpose in life Tests creado por Crumbaugh y Maholick en 1969 y validado para Colombia por Martínez, Trujillo y Trujillo en el 2012. 

La observación participante, permite que el investigador tenga una inmersión profunda en situaciones sociales en las que se le permita tener un rol activo, así como de constante reflexión, en el que pueda estar atento a los detalles, sucesos, eventos e interacciones (Sampieri, 2014). Para ésta investigación se tiene en cuenta algunos aspectos de la observación que postula Lofland et al. (Citado por Sampieri, 2014) como lo son el ambiente social y humano en el que se identifica la  forma de organización en los grupos, patrones de vinculación, niveles de interacción en la comunicación, jerarquías y procesos.

Así mismo, las acciones individuales y colectivas posibilitan contemplar la forma en que los participantes desarrollan una actividad, cómo lo organizan y en qué momento lo hacer; de igual forma los medios que usan para la expresión o realización de una función y los hechos importantes que ocurran durante el proceso observacional.

Por consiguiente, el diálogo de saberes hace parte de la metodología para esta investigación ya que permite generar conocimientos sobre experiencias que permiten la participación de la población sujeto de estudio desde un abordaje más cercano que facilite la comprensión y apropiación de conceptos (Souza, 2010). 

Los pasos para la realización del diálogo de saberes según lo que postula Salas (2013) se caracteriza de la siguiente forma: visitas previas que permiten el reconocimiento del contexto y la población participante en el estudio, el ensayo del diálogo o la construcción para los posibles escenarios que se desarrollen en el diálogo y la ronda de discusión de diálogos  entre los participantes; esto permite el análisis de la reconstrucción de los saberes desde un componente intrínseco de las representaciones y prácticas sociales.  En este sentido se utilizarán técnicas como: la colcha de retazos, fotolenguaje y fotopalabra y el sociodrama (Quiróz y cols, 2002).

El instrumento PIL está compuesto por tres partes, la primera se caracteriza por ser una escala tipo Likert de 7 puntos la cual está conformada por 20 ítems y representa la parte cuantitativa del test. La segunda y tercera parte corresponde al componente cualitativo en el que se le solicita al participante completar unas frases generales, por último el participante debe expresar en un párrafo de forma detallada sobre su propósito, ambiciones y metas que tiene en la vida.

El test PIL tiene por objetivo identificar la proyección que tiene la persona sobre sí misma y cómo se visualiza a futuro, teniendo en cuenta los cuatro factores de acuerdo con Noblejas (1999): Factor 1: percepción del sentido, el cual “incluye cuestiones sobre la captación de razones y motivos para vivir la propia vida y la valoración de ésta en general” Factor 2: experiencia del sentido, correspondiente a abordar las cosas positivas que permiten complementar la existencia propia y se asemeja a las vivencias del día a día de las personas. Factor 3: metas y tareas: se relacionan con las preguntas que permiten evidencias las metas y acciones de la vida y la responsabilidad que se adquiera para cumplirlas. Factor 4: dialéctica destino - libertad: hace referencia a la “tensión entre la libertad y el destino en la vida del hombre y el afrontamiento de la muerte como destino inevitable”.

La confiabilidad y validez del PIL han sido examinadas por muchos investigadores utilizando diversas técnicas. Con base en la fórmula del Alpha de Cronbach se han obtenido coeficiente de confiabilidad de 0.88. Así mismo la validación del test desde la estructura de los tres factores comparada con otras aplicaciones en las que no se han tenido en cuenta todos los ítems de la escala se ha determinado una puntuación que oscila entre el 0,69 y 0,89 lo que la convierte con mayor validez frente a las otras aplicaciones (Martínez, Trujillo y Trujillo, 2012).

 


PROCEDIMIENTO 

El desarrollo del proyecto investigativo, es posible a través del establecimiento de las siguientes fases: 

Fase 1: Reconocimiento: Se identifica la situación problemática, la población sujeto de estudio, y se presenta la propuesta de investigación ante el grupo de investigación.

Fase 2: Planeación: Se formula el cronograma de actividades para el diseño de los instrumentos e implementación, de acuerdo con la revisión teórica que soporta el presente ejercicio investigativo desde los aspectos disciplinares y operacionales.

Fase 3: Ejecución: Acercamiento a las instituciones educativas, caracterización de los medios escolares, procesos de sensibilización, componente ético, aplicación de instrumentos, interpretación y análisis de los resultados obtenidos, tomando como referente los objetivos planteados.

Fase 4: Socialización: Presentación de los resultados obtenidos a través del proceso investigativo a la comunidad académica.

RESULTADOS PARCIALES

CUADROS Y TABLAS

Para comprender el sentido de vida de los participantes del estudio, se aplicó el test PIL, el cual está compuesto por tres partes, la sección A correspondiente al componente cuantitativo conformado por una escala Likert de 20 preguntas y la parte B y C que se caracteriza por ser cualitativo ya que permite al estudiante expresarse. 

Se evidencia que en las instituciones educativas San Simón e  INEM el 47% de los estudiantes participantes reflejan presencia de metas relacionadas al sentido de vida; no obstante en el rango de vacío existencial se identifica una variación entre ambas instituciones educativas, puesto que en el San Simón el 33% hay una ausencia del sentido de vida mientras que en los estudiantes del INEM corresponde al 27%. Así mismo, en cuanto a la zona intermedia de indefinición con respecto al sentido de vida, un 20% corresponde a los sujetos de estudio del colegio San Simón  y un 27% a los del colegio INEM (Gráfica 1).

Gráfica 1. Sentido de vida en la población participante

La parte B del test PIL se encuentra constituido por trece frases incompletas en la que los participantes las diligenciaron según su criterio. A continuación se describirá los resultados cualitativos más significativos de acuerdo a las categorías de análisis propuesta por Noblejas (1999).

Factor 1. Percepción del sentido: la gran mayoría de los adolescentes de ambos colegios manifestaron tener metas claras y definidas, las cuales están trazadas mediante el cumplimiento de un paso a paso para lograr sus objetivos. En ellos hay un deseo de vivir de forma gratificante y exitosa para sentirse no solo orgullosos de sus logros sino para que su familia también lo evidencie. Cabe destacar que a pesar de que hay una buena cantidad de estudiantes que indican que sus vidas son “maravillosas”, “llena de oportunidades” e “interesante” hay un contraste en la que algunos jóvenes expresan que su vida es “monótona” y “poco interesante”, pero esto se ve reflejado según las vivencias que han tenido durante su vida. 

Estos datos demuestran por qué un gran número de la población de la muestra se encuentra en el rango de presencia de metas en el componente cuantitativo del PIL, en el que exaltan su deseo de vivir y dar cumplimiento a sus objetivos sin importar las dificultades que se presenten durante el camino.

Factor 2. Experiencia de sentido: los adolescentes se muestran con un pensamiento positivo, entusiasta y motivado para el cumplimiento de sus propósitos. Para la mayoría el hecho de que pronto culminará su vida académica y poder iniciar una vida universitaria permite que generen consciencia sobre sus actos.

Ante el enunciado Mi vida es, gran parte de los estudiantes la valoran de forma positiva, dando a conocer que  tienen un propósito (“Buena”, “interesante”, “bonita”, “hermosa”),  ya  que a pesar de tener altibajos, éstos dan un sentido en su día a día.

Cabe resaltar lo evidenciado con respecto al enunciado Lo que destruye mi esperanza es, puesto que algunos adolescentes manifiestan “mi familia” y “la falta de apoyo”;  esto indica que el acompañamiento familiar que tienen no es el adecuado para el cumplimiento de sus objetivos en su vida. Para la mayoría de los participantes lo que destruye sus esperanzas es su propia inseguridad y falta de confianza al momento de ejecutar las acciones para dar cumplimiento a lo que desean alcanzar. 

Así mismo, resulta interesante evidenciar ante el enunciado Me aburro, cómo los adolescentes se expresan de que éste se da de una forma fácil y cotidiana puesto a que surge con gran frecuencia al no estar ejecutando alguna acción o tarea, también indican que se da por la rutina en sus vidas. 

Factor 3. Metas y tareas: en general los adolescentes se consideran personas que han logrado el cumplimiento de metas significativas en su vida así como la consolidación de lo que desean a futuro, resaltando que “graduarse del colegio” y “ser profesional” es lo que prima cuando describen su propósito y en lo que esperan poder lograr. 

 

Respecto al enunciado He logrado, la mayor parte de la población afirma haber alcanzado algunos logros como “conseguir amigos”, “Triunfar en lo que se han propuesto”, “crecimiento personal”, “ser felices”. Algo similar ocurre con la frase Estoy logrando, ya que manifiestan “superarse” y “culminar sus estudios”, lo que significa que el terminar su vida escolar tiene un significado importante no sólo para la satisfacción de ellos mismos sino también a sus familias. 

 

Con lo anterior, los adolescentes ante el enunciado Mi máxima aspiración es, ponen en primera instancia  “ser profesional” ya que tienen en cuenta que una educación superior les permitirá tener una vida exitosa y realizada sin importar la profesión que hayan elegido sin dejar a un lado el “enorgullecer a la familia” lo que se ha convertido en un aspecto motivacional para gran parte de los estudiantes participantes. 

Respecto al enunciado, Yo quiero más que nada, se resalta el “ser feliz”, esto indica que los adolescentes crearán consciencia de que la felicidad es un aspecto fundamental en sus vidas brindando equilibrio y por ende se ha convertido en un objetivo así como un componente motivacional, así mismo el “viajar” se relaciona con la felicidad como sinónimo de disfrutar la vida y el éxito. 

Factor 4. Dialéctica destino – libertad: la gran mayoría de los estudiantes se sienten con la capacidad de afrontar los obstáculos presentes en su vida, comprendiendo que estos no se pueden evitar, por tanto se deben afrontar. De igual forma, afirman ante el enunciado la muerte es, una etapa por la que todos los seres humanos deben enfrentarse y por ello la evidencian como una situación “natural”  pero a la vez “incierta”. Así mismo La enfermedad y el sufrimiento, significan para ellos oportunidades de mejora pero a la cual en algunos adolescentes es una situación “temerosa” y en la que la califican como “lo peor” ya que al parecer han atravesado por momentos de complejidad relacionadas a estas. Para los adolescentes El pensamiento suicida, lo consideran como un “acto de cobardía”, “sin sentido”, “ilógico” y  una “salida” para aquellas personas que no tienen la capacidad de afrontar la vida; lo que genera rechazo a éste tipo de pensamiento en la que no se sienten identificados. 

Por otro lado, durante los diferentes acercamientos que se realizaron a los colegios mediante la observación participante se logra identificar la necesidad de los jóvenes para expresar sus pensamientos y emociones a través de los diferentes medios de comunicación alternativa que ofrece las instituciones educativas como los son el club radial, los vlogs, el usos de las redes sociales y la creación de artículos que dan a conocer los diversos acontecimientos académicos que se desarrollan en dicho contexto y la opinión de los estudiantes referente a una temática planteada por ellos mismos. Esto permite comprender lo expresado por los adolescentes al indicar que el pertenecer a estos grupos de comunicación pueden dar a conocer sus “ideales”, interpretar la realidad social, compartir la importancia del “compañerismo”, el trabajo en equipo  y el “aprendizaje” para una mejor formación académica y de identidad, todo ello con el fin ser un modelo ejemplar a nivel estudiante, social y familiar.


DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

El sentido de vida es un estado reflexivo donde las personas definen sus propósitos y metas que van a dar un significado en sus vidas el cual puede surgir en diferentes etapas de la vida dependiendo el contexto y los obstáculos que tenga el individuo. Es por ello y así como lo plantea Lazarus y Folkman (1986) en el ser humano el sentido de vida se convierte en un desencadenante en el que pone en juego su capacidad de afrontamiento con el fin de retroceder ante una decisión o dar solución ante una situación problémica.

De acuerdo a lo anterior y teniendo en cuenta el presente estudio, el 47% de la población participante en ambas instituciones educativas se encuentran en un rango de presencia de metas y objetivos claros, es necesario resaltar que sigue siendo un número bajo a comparación del resto de los adolescentes quienes aún no han creado ese estado de concienciación sobre sus propósitos. Tal vez ese sentido de vida se desarrolle más adelante como lo plantea Bueno (1996) quien indica que puede darse en otros momentos de la vida ya que no siempre es coherente sino cambiante dependiendo de los valores y anhelos de las personas. 

Seguidamente, se tiene en cuenta lo planteado por Frankl (1994) cuando manifiesta  que en la adolescencia se le promueve vivir experiencias excitantes sin entrar en un estado de consciencia lo que trae consigo una etapa de frustración y es por ello en que en ésta etapa se debe estar en constante movimiento, alimentándose de placer y nuevas prácticas con el fin de fortalecer lo que desean en sus vidas así como los lazos interpersonales que surgen. Esto se evidencia cuando los jóvenes dan a conocer ante el enunciado Me aburro que si no están realizando alguna actividad que tenga ocupado sus pensamientos inician un estado de monotonía y aburrimiento. 

Es importante mencionar que la familia se destaca como un componente esencial y  motivacional en los adolescentes para dar cumplimiento a su proyecto de vida debido a que esperan hacer felices a sus padres o darles a entender de que lograron alcanzar sus objetivos sin su ayuda, así como lo manifestaron en diversas ocasiones al decir ante las frases  Lo que destruye mi esperanza  es “mi familia” y la “falta de apoyo”, y Mi máxima aspiración es “enorgullecer a mi familia”.  Esto se asemeja al estudio realizado por Manrique en el 2011, donde identificó en los participantes el sentido de vida orientado a conformar un hogar, ver bien a sus familiares o llegar a ser un buen padre como si trataran de expresar que no tuvieron un apoyo suficiente durante su desarrollo. 

Finalmente se concluye con los resultados antes mencionados, que en la adolescencia a pesar de ser una etapa crucial dada por cambios  físicos, conductuales, emocionales y de personalidad, el pertenecer a un grupo permite desarrollar habilidades y competencias a través de la interacción  en el contexto escolar, esto se acompaña con lo planteado por Rivera y Guerrero (2015) al indicar que los grupos en los adolescentes se convierten en un agente de cambio puesto que permite la construcción de normas, valores y creencias mediante el desenvolvimiento y acompañamiento con sus pares. Así mismo, el estar inmersos los jóvenes en los medios de comunicación alternativa y como lo plantea Rodríguez (2006) otorga la oportunidad de generar procesos relacionados a las expectativas y sueños para así fortalecer ese proceso reflexivo donde se plantean los propósitos que dan cumplimiento a la realización del sentido de la vida (Frankl, 1991).

REFERENCIAS

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