CONDUCTAS VIOLENTAS CONTRA LA MUJER: UN TEMA SOCIAL DE NUNCA ACABAR

VIOLENT BEHAVIOR AGAINST WOMEN: A NEVER-ENDING SOCIAL ISSUE

rosa d. zamudio g.

(colombia)

daisyzamudio@gmail.com

artículo



Recibido: 23/01/2019

Aprobado: 30/01/2019



RESUMEN: Introducción: La violencia contra la mujer es un tema de nunca acabar, en este sentido, es importante resaltar el trabajo que se realiza en la Secretaría de la mujer del Municipio de Villavicencio, donde se ha logrado que se atiendan y evidencien los casos que a diario se presentan para defender los derechos de las mujeres, prevenir casos de violencia, posibles feminicidios y hacer seguimiento a situaciones de agresión.

Por lo anterior, es importante presentar resultados de un estudio realizado con tres estudiantes  del programa de psicología de la Universidad Cooperativa de Colombia, relacionado con las “Conductas violentas en relaciones de pareja de estudiantes mujeres de Villavicencio”, cuyo objetivo fue analizar las conductas violentas que se presentan en las mujeres estudiantes”, para la justificación del problema se tuvo en cuenta la problemática presentada desde su historia de vida donde se tomaron varios episodios de violencia ejercidos por parte de su conyugue, este estudio partió de un diseño narrativo, allí se lograron identificar las manifestaciones de violencia que se presentan con mayor frecuencia en las relaciones de pareja y en la mujer.

En los resultados encontrados, las conductas de violencia psicológica se presentan en muchos ámbitos y situaciones vividas por las participantes; siendo el puente para la violencia física y la violencia sexual, las cuales tienden a incrementarse y a ejercerse con mayor frecuencia.

PALABRAS CLAVE: Violencia de pareja, relación de pareja, maltrato, estudiantes, mujeres

ABSTRACT: Introduction: Violence against women is a never-ending issue, in this sense, it is important to highlight the work that is done in the Secretariat of Women in the Municipality of Villavicencio, where it has been possible to attend to and evidence the cases that Every day they present themselves to defend women's rights, prevent cases of violence, possible femicides and monitor aggression situations.

Therefore, it is important to present results of a study conducted with three students of the psychology program of the Cooperativa de Colombia University, related to the "Violent behaviors in relationships of female students of Villavicencio", whose objective was to analyze violent behaviors that occur in the homes of female students ", for the justification of the problem was taken into account the problems presented from his life story where several episodes of violence were taken by his spouse, this study started with a narrative design , there they were able to identify the manifestations of violence that occur with greater frequency in the relationships of couple and in the woman.

In the results found, the psychological violence behaviors are presented in many areas and situations lived by the participants; being the bridge for physical violence and sexual violence, which tend to increase and to be exercised more frequently. 

KEYWORDS: Dating Violence  relationship, abuse, students, women.

INTRODUCCIÓN

Las conductas violentas en las relaciones de pareja son un problema social que se está presentando cada día y con más frecuencia; estas conductas no suelen ser siempre físicas, también se presentan conductas que transgreden la salud mental, el estado emocional y sexual de las víctimas, para González (2008) "la violencia contra la mujer especialmente en las relaciones de pareja conforma un problema social, constituye un atentado contra los derechos humanos" (p.1), es decir, que dichas conductas vulneran en su mayoría derechos fundamentales, tales como el derecho a la vida, a disfrutar de una buena salud mental, a la integridad personal, a la libertad y la dignidad.

De ahí, que las conductas violentas que se presentan hacia las mujeres, constituyen factores iniciales que parten desde el sostenimiento de relaciones conflictivas con la pareja o conyugue, la afectación psicológica y emocional hacia la víctima, en muchos casos provocar el feminicidio. A pesar de que existen normas y legislaciones que van en contra de la violencia contra la mujer, este problema pareciera que cada día aumentara. 

Las conductas violentas realizadas hacia la mujer son consideradas un fenómeno social, es decir, es común que aparezcan diversos casos mostrando los efectos de las víctimas tanto en la salud física, psicológica, como sexual. La Organización Mundial de la Salud define la violencia en las relaciones de pareja, como “el comportamiento de la pareja o ex pareja que causa daño físico, sexual o psicológico, incluidas la agresión física, la coacción sexual, el maltrato psicológico y las conductas de control” (OMS, 2013)..

Para comprender esta problemática se tuvo en cuenta la teoría ecológica planteada por Bronfenbrenner (2002), la cual engloba el fenómeno de la violencia hacia la mujer integrando cuatro elementos claves: la cultura (macrosistema), lo social (exosistema), lo familiar, trabajo y vida social (mesosistema) y lo individual (microsistema). 

 

PROCEDIMIENTO 

La violencia hacia la mujer es considerada como un problema social que atenta sobre los derechos humanos, como la vida, la seguridad, la libertad, la dignidad,  puesto que desde diferentes ámbitos se plantea que la violencia no se genera de forma espontánea durante la relación de pareja; en la fase del noviazgo, la adolescencia y la juventud, es donde se empieza a manifestar la violencia y se define el desarrollo de una relación saludable. (González 2008).

Muchos autores han intentado comprender la etiología de la violencia y todos los aspectos que conciernen para que surja una agresión por parte de la persona con quien se comparte un vínculo afectivo y de quien se esperan solo manifestaciones de amor. Uno de esos autores plantea la teoría ecológica, con la finalidad de entender esta problemática desde un enfoque ambiental, por ello la teoría del desarrollo humano comprende el estudio científico de la relación entre una persona, su desarrollo y su entorno; el cual se ve afectado por otros entornos y por contextos más amplios. (Bronfenbrenner 2002).

La teoría ecológica permite comprender el fenómeno de la violencia, no solo desde una perspectiva individual, sino desde la cultura y todos los entornos en los que se desenvuelve una persona en desarrollo, siendo así, un modelo más integrador para el estudio de la violencia, realizando una explicación de la violencia como un fenómeno influenciado por la cultura y las motivaciones propias del individuo, pero además por la relación que existe entre la víctima y el agresor. El modelo ecológico plantea que para que la violencia se presente deben interactuar cuatro elementos claves: la cultura (macrosistema), lo social (exosistema), lo familiar, trabajo y vida social (mesosistema) y lo individual (microsistema). 

Para Bronfenbrenner (2002), un exosistema se refiere a “uno o más entornos que no incluyen a la persona en desarrollo como participante activo”(p. 44), pero que sin lugar a duda afectan el entorno que comprende a la persona en desarrollo; en este sentido, Díaz-Loving & Rivera establecen que la iglesia, los medios de comunicación, los órganos judiciales y la legislación, toman como referencia la legitimación de la violencia en los diferentes contextos, su criminalización, la respuesta de los servidores públicos, etcétera.

De esta manera, los individuos actúan respecto a la violencia influenciada por la forma en que fue socializada; por medio de la televisión, el periódico, las revistas, la música y las redes sociales se promueve la idea del hombre violento-protector y la mujer sumisa a quien se le atribuye en los comerciales el título de heroína cuando puede quitar las manchas de la ropa de su esposo o de sus hijos, o las canciones de genero urbano que representan a la mujer como un objeto sexual y al hombre como superior por tener más mujeres a su alrededor, y así resultan infinidad de publicaciones que en cierta medida, son exacerbados y validados por la sociedad, reforzando y modelando estos comportamientos desde los primeros años de vida (Díaz-Loving & Rivera, 2010). 

Asimismo, cuando se vive una situación de violencia hacia la mujer, en la mayoría de los casos no se recurre a las autoridades o a las instituciones gubernamentales creadas para atender este tipo de problemáticas, sino que suelen acudir con familiares y amigos. El único contacto de una mujer violentada con el exterior de su sistema suele ser cuando asiste a las entidades de salud, quienes atienden las lesiones resultantes de las agresiones sufridas, quedando como causa del suceso; un accidente doméstico minimizando el hecho y la responsabilidad del agresor (Díaz-Loving & Rivera, 2010).

Por otro lado, Bronfenbrenner (2002) menciona que “un mesosistema comprende las interrelaciones de dos o más entornos en los que la persona en desarrollo participa activamente” (p.44), Es decir, que abarca las relaciones interpersonales, la manera como se interactúa con otros individuos y los roles que se desempeñan en los diferentes contextos sociales. 

Otro factor importante relacionado con la violencia hacia la mujer es la de pareja, aquella que se vincula con la interacción de poder dentro de la misma, ejerciendo contra quienes se consideran inferiores negándole sus derechos y suele basarse en género (Díaz-Loving & Rivera, 2010).

Finalmente, Un microsistema es un patrón de actividades, roles y relaciones interpersonales que la persona en desarrollo experimenta en un entorno determinado, con características físicas y materiales particulares (Bronfenbrenner, 2002). La forma en que se percibe el mundo, la historia personal, la personalidad y los estilos de afrontamiento, son algunos de los elementos que se incluyen en el ámbito individual en el estudio de la violencia, algunas de las características asociadas a la violencia en este nivel son el consumo de sustancias psicoactivas, antecedentes familiares de violencia y las características de personalidad y autoestima incluyendo además atributos de personalidad, valores, creencias, actitudes y hábitos conductuales..

De esta manera, Bandura (1974) conceptúa como conductas dependientes respuestas tales como: la búsqueda de proximidad, contacto físico, ayuda, atención, confianza y aprobación.  Estas respuestas generan frustración cuando las mujeres dependientes no logran que sus parejas las refuercen, surgiendo como un problema para sus vidas. La frustración no necesita aprenderse, pero las respuestas a la frustración pueden provocar una gran variedad de reacciones, como agresión, dependencia, retraimiento, somatización y apatía entre otros. Sin embargo, para Bandura (1974), 

 


“las diferencias individuales en las respuestas a la frustración son el producto de historias de refuerzo en las que las reacciones agresivas se han castigado o no se han recompensado, mientras que se han fortalecido progresivamente otros modos de respuesta mediante un refuerzo positivo”. p. 75. 

Para tener un poco más de claridad acerca de las manifestaciones de violencia y conductas que pueden proporcionar los victimarios, se mencionan las siguientes, tales como: 

VIOLENCIA PSICOLÓGICA: Comprende cualquier acto, verbalización u omisión que busca dañar la estabilidad psicológica y emocional de una persona, esta puede manifestarse mediante el abandono, la negligencia, la celotipia, la devaluación, la marginación, la indiferencia e infidelidad, 

Puede comprender las críticas destructivas, insultos, burlas, descalificaciones, gritos, desprecio, humillaciones, interrogaciones continuas, prohibición y control de los espacios privados, amenazas (con herir a seres queridos, con terminar la relación, con retirar los ingresos), sentir que la exhiben, constante persecución, chantaje emocional, dependencia, coacción (a la expresión, a la conciencia, a la religión, a la reunión, al movimiento), celos, imposición al vestir, destrucción de objetos (cartas, fotos...) encerramientos, aislamientos, golpear a animales, mantener un ambiente de estrés o de miedo, ridiculizar…

Este tipo de violencia es la más frecuente, pero al mismo tiempo es la más difícil de identificar, puesto que muchas de sus manifestaciones suelen disfrazarse de afecto y se les basa y legítima en patrones idealizados de las relaciones de pareja y estereotipos tradicionales sustentados por la cultura respecto a una mujer débil, ingenua y tonta que debe ser protegida y un hombre valiente, su fin último es el sometimiento

VIOLENCIA FÍSICA: Comprende el daño que se hace a otra persona ejerciendo fuerza física o con algún tipo de arma, objeto y/o sustancia que pueda provocar o no lesiones internas, externas o ambas, sin que anteceda el consentimiento de la víctima. 

Pueden ser los empujones, estrangulamientos, fracturas, cachetadas, ataques (con comida, con objetos, con arma de fuego, con armas punzo-penetrantes), jalar o tirar del cabello, cortar el cabello sin el consentimiento de la persona, pérdida de dientes, golpes, pellizcos, patadas, dislocaciones, cortaduras, quemaduras, puñetazos, correazos, invalidez temporal o permanente, excoriaciones… amarrar, tortura asesinar 

Pese a que este tipo de violencia suele dejar marcas en el cuerpo, no es tan evidente como pareciera, pues quien genera violencia evita dejar marcas en las partes más visibles del cuerpo, como el rostro o los brazos, procura lesionar partes en las que la probabilidad de dejar marcas sea menor o bien que estén cubiertas por la ropa, como el estómago y las piernas. 

VIOLENCIA SEXUAL: Comprende todas las actuaciones realizadas por el victimario con el fin de utilizar y someter como objeto sexual a su pareja obligando a realizar actos sexuales sin el consentimiento de ella.

Se puede manifestar  mediante comentarios y gestos sexuales no deseados, contacto físico innecesario, caricias agresivas, relación sexual no compartida ni deseada, mutilación genital femenina, esterilización forzada, la no utilización de preservativos, el uso obligado de métodos anticonceptivos, prácticas sexuales impuestas y no consentidas –incluyan o no la relación coital uso de pornografía sin el consentimiento de la pareja, enfermedades de transmisión sexual, esta violencia tiene hoy por hoy la connotación aún de que la mujer tiene “obligaciones con su pareja” pues la propia víctima asume su rol como objeto sexual y algunas se sorprenden de saber que decir “no” a una relación sexual con su pareja es un derecho.

VIOLENCIA ECONÓMICA: Es entendida como todo acto u omisión realizado por el victimario utilizando sus propios recursos económicos para manipular, o, en otro sentido, controlar los recursos monetarios de la víctima y así fomentar una dependencia económica.

Con este tipo de conducta se pretende impedir que la persona acceda a la propiedad y a su independencia (no dejar que disponga de dinero, controlar sus ganancias y el uso que hace del dinero, impedir que trabaje fuera del hogar, no pasarle la manutención que le corresponde cuando así lo ha dictado un juez, mentir sobre sus posibilidades económicas para así aprovecharse económicamente de su pareja, esconder las ganancias, robar dinero de la pareja, utilizar sin consentimiento el dinero ahorrado para otros gastos, dejar que la pareja se haga cargo de todos los gastos para malgastar el dinero propio en otros caprichos, obligarla a dar al agresor todo el dinero que gana, utilizar su tarjeta de crédito, endeudar a la pareja, manipular a la pareja para que pida dinero prestado a sus familiares o paguen vacaciones. (Martinez,2003)

Por otro lado, Walker (1979), establece las fases del ciclo de desarrollo de la violencia de género de la siguiente manera:

ACUMULACIÓN DE TENSIÓN:  Es el resultado de la acumulación de conflictos en la pareja. Se detecta al observar cambios imprevistos y repentinos en el estado de ánimo del agresor. Lo constituyen reacciones agresivas a sus frustraciones o ante cualquier señal de independencia que manifieste la mujer.

EXPLOSIÓN DE LA VIOLENCIA: Es el resultado de la tensión acumulada. En él se descarga la tensión acumulada en la fase anterior. Esta descarga puede adoptar distintas formas y grados de intensidad.

“LUNA DE MIEL” O ARREPENTIMIENTO:  Es la fase de la manipulación afectiva. Disminuye la tensión. El agresor puede pedir perdón y prometer no volver a llevar a cabo acciones violentas. Reconoce su culpa y resurge la relación.

Sin embargo, esta etapa dará paso a una nueva fase de tensión. Este ciclo pretende explicar la situación en la que se da violencia física, ya que la violencia psicológica no aparece de manera puntual, sino a lo largo de proceso que pretende el sometimiento y control de la pareja. p. 33.  

Según Romero (2009) manifiesta que al tener una relación de pareja existe un aguante o una permisión ante situaciones de agresión física o psicológica por lo cual existe un tabú u obstáculo que hace que no se lleve a cabo ninguna medida restrictiva por parte de la autoridad y prefiere mantenerse frente a un hecho de violencia física o psicológica que se perpetúa. Las teorías basadas en el modelo de aprendizaje social destacan el aprendizaje vicario como el principal medio por el cual se produce el aprendizaje de conductas agresivas, discriminando aspectos como el dónde, cuándo y contra quién se ponen en práctica. Destacan la correlación entre un pasado de violencia familiar y el futuro como víctima o agresor potencial llegando al extremo de justificar y naturalizar la violencia (Díaz-Loving y Rivera, 2010).

MARCO LEGAL

La violencia ejercida contra la mujer representa una problemática no solo a nivel nacional sino a nivel internacional. Como consecuencia de lo anterior, se han generado diversos marcos normativos con el fin de atender a tiempo, prevenir, y sancionar desde la vía penal los diferentes casos. En Colombia esta problemática tuvo su caracterización a partir de la década de los noventa, cuando se publicaron los resultados de la Encuesta Nacional de Prevalencia, Demografía y Salud en 1990 estimando como resultado que “unas de cada cinco mujeres recibieron golpizas de sus maridos” (p.4) (Asociación Pro-Bienestar de la Familia Colombiana y Institute for Resource Development/Macro International, 1990). La Constitución Política de Colombia en el año 1991, reconoció y dispuso una serie de elementos para la defensa de las mujeres, quienes son víctimas en la mayoría de los casos. El inciso 5 del artículo 42 de dicha Constitución resalta que “cualquier forma de violencia en la familia se considera destructiva de su armonía y unidad y será sancionada conforme a la ley” (Constitución Política de Colombia, 1991).

En el año 1994 se creó la ley 24.632 de la “Convención de Belém do Pará” la cual aprueba la convención interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, Con el propósito de proteger el derecho de la mujer a una vida libre de violencia. 

Un año después, de la “Convención de Belém do Pará” se crea la ley 248 en 1995 por la cual se ratificó la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, aquí se obliga al Estado colombiano a efectuar las acciones destinadas a reducir y eliminar toda forma de violencia contra la mujer.

En el siguiente año, el 16 Julio de 1996 se estipula la ley 294; allí se le adjudica a la violencia intrafamiliar el carácter de delito, se tipifica contra el significado de armonía y unidad de la familia, y se convierte en un instrumento válido para que la violencia que surge en el interior de los hogares no continúe en la impunidad y en el silencio. 

En el año 2000 la ley 599 reforma el Código Penal, incorporando los tipos penales de violencia intrafamiliar. En 2004 la ley 882 incrementa las penas por violencia física y psicológica, sin embargo, queda excluida la violencia sexual, con el argumento de que la violencia sexual ya estaba contemplada en el código penal. Allí no se comprenden las agresiones sexuales entre familiares y entre pareja.

En el año 2008 se promulgó la ley 1257, reglamentada en 2011, donde se pretende dar un manejo integral a las violencias contra la mujer involucrando en el proceso al sector salud, sector justicia y a la sociedad en general. A consecuencia se crean las medidas de protección y la ruta de atención desde las Secretaría de la Mujer del Municipio de Villavicencio, donde se atiende desde la prevención a nivel psicológico y jurídico. En los casos de violencia intrafamiliar las víctimas pueden acudir en primer momento al sector salud, Unidad de Reacción Inmediata (URI), Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses y Policía Nacional. También pueden acudir dentro de los primeros 30 días del suceso de violencia a la comisaría de familia, defensoría del pueblo y Centro de Atención e Investigación Integral contra la Violencia Intrafamiliar (CAVIF), entidades que brindan las medidas de protección adecuadas a cada situación.  

Ya en el año 2015 se establece la ley 1761 “Rosa Elvira Cely”, con el objeto de tipificar el feminicidio como un delito autónomo, para garantizar la investigación y sanción de las violencias contra las mujeres por motivos de género y discriminación. 

METODOLOGÍA

Este tipo de estudios se realizan desde un enfoque cualitativo, el cual permite identificar los fenómenos a profundidad y se ejecuta básicamente en ambientes naturales teniendo en cuenta el factor cultural de los sistemas sociales logrando mediante el estudio descriptivo: interpretar y comprender el fenómeno de la violencia hacia la mujer y en las relaciones de pareja. Para Hernández et. al.  Los modelos culturales se encuentran en el centro del estudio de lo cualitativo, pues constituyen marcos de referencia para el actor social y su experiencia personal. En este caso los actores sociales son personas que voluntariamente acceden a participar; para Hernández et al, 2010 en este tipo de muestra de participantes voluntarios “las personas se proponen como participantes en el estudio o responden activamente a una invitación” (p. 369).

Como diseño de investigación se trabaja desde un diseño narrativo; en el cual “el investigador recolecta datos sobre las historias de vida y experiencias de ciertas personas para describirlas y analizarlas” (p.504), siendo este diseño el más adecuado, en este caso comprender las experiencias de algunas mujeres afectadas por episodios de violencia.

A continuación, se presenta el siguiente cuadro el cual permite hacer una revisión clara de los tipos de violencia hacia la mujer que se presentan en el Centro de atención de la Secretaría de la Mujer.

 

GRAFICO NO.1. TIPOS DE VIOLENCIA 

RESULTADOS 

A continuación se mencionan algunos resultados producto de lo encontrado en la violencia contra la mujer

En cuanto a la violencia psicológica, entendida por Martínez (2003) como cualquier acto u omisión que dañe  la estabilidad psicológica y que se manifiesta mediante la negligencia, el abandono, la celotipia, la devaluación, la marginación, indiferencia e infidelidad.  Dentro de la violencia psicológica descriptores más comunes fueron:

Celos, insultos y ofensas, prohibición y control de los espacios privados, botar y destruir los objetos, encerramiento, aislamientos, amenazas y chantajes emocionales

A lo que respecta la violencia física entendida por  Díaz-Loving & Rivera, 2010  como el daño que se hace a otra persona utilizando la fuerza física o algún tipo de arma, objeto y/o sustancia que pueda provocar o no lesiones internas, externas o ambas, sin que anteceda el consentimiento de la víctima. Dentro de la violencia física, En elementos tales como:  

Empujones, pellizcos, jalar del pelo, patadas, estrangulamiento, golpes

 


DISCUSIONES

La investigación realizada por  Póo & Vizcarra (2008)  en la Universidad de La Frontera en Chile a jóvenes universitarios, donde se concluyó que en las relaciones de pareja y en el noviazgo, se percibe la violencia psicológica como la forma de agresión más prevalente. 

La principal característica dentro de la violencia psicológica, son los celos, es el principal motivo de discusiones y peleas en la pareja generando la presencia de insultos y ofensas. Otra característica consecuente de los celos son las prohibiciones y las conductas de control dirigidas a las relaciones interpersonales con amigos, compañeros de estudio y familiares hombres, y al uso del teléfono celular y las redes sociales. 

Sin embargo, en ilación con la teoría ecológica, la mayoría de manifestaciones de violencia se encuentran implícitas en el contexto cultural o macrosistema, interpretadas en normas de comportamiento, jerarquías, estereotipos de los roles femeninos, desequilibrio de poder y estilos de vida diferentes para cada sexo (Díaz-Loving & Rivera, 2010). 

Lo anterior sustenta por qué la desigualdad social no disminuye, y los aspectos representativos del exosistema como los medios de comunicación y las legislaciones, a pesar de que fomentan el rechazo de la violencia en el entorno familiar o de pareja, sigue siendo tema diario de noticias. Por otra parte, una mayor sensibilidad de los medios de comunicación y grupos sociales hacia esta realidad fomentaría un cambio hacia una equidad de género y la no discriminación en los roles femeninos.

Por otra parte, la familia y el entorno social; son significativos para el mesosistema, ya que comprenden aspectos importantes de las dinámicas y los roles que desempeña una persona en relación a otro entorno. Un ejemplo, es como en  el momento en que las personas toman la decisión de formar una pareja y se establece el vínculo emocional; empiezan a jugar un papel importante las diferencias individuales o microsistema, que durante la consolidación de la relación pueden conllevar a la ruptura de una relación sana propagando el ciclo de la violencia, no sólo en las víctimas sino también en sus descendientes. Asimismo, se ven reflejados niveles bajos de autoestima y autoconcepto.

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